
El tomate, la cebolla y la papa, que forman parte de la canasta básica, sufrieron incrementos que van desde 6,6% a 148%, de acuerdo al monitoreo del Servicio
En los depósitos que venden a nivel mayorista se oferta cada bolsa de 20 kg. de tomate y cebolla a G. 108.333 y G. 103.333, respectivamente. Su equivalente por cada kilogramo queda en G. 5.417 y G. 5.1667, montos que tienen una recarga para los consumidores finales que se surten de los supermercados. En el caso de la papa, tiene el mismo precio que la cebolla, pero se distribuye en bolsas de 22 kg. (ver infografía).
La indignación por esta inflación de precios no se hizo esperar en la ciudadanía, que ya vive perturbada por la amenaza de la propagación de la pandemia del coronavirus y las medidas sanitarias que obligan a un aislamiento.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Alberto Sborovsky, salió al paso y en comunicación con Monumental 1080 AM dijo que el incremento tiene su origen en el mercado mayorista.
De esta preocupación se hizo eco el ministro Rodolfo Friedmann, quien luego de participar de reuniones que incluyeron no solo a otras autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería y del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), sino también al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, señaló a los importadores como los responsables de una especulación de precios.
“Hemos encontrado que los proveedores a los supermercados están llevando adelante esta variación muy importante de precios. Por eso nosotros apelamos primero a la solidaridad, a tomar conciencia de esta gente, de no aprovecharse de un momento tan difícil que vivimos todos en el país y en paralelo estamos tomando acciones para que, primero, no haya un desabastecimiento y, segundo, se puedan regularizar nuevamente los precios”, lanzó.
