
Por el momento, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha aclarado que no va a usar el nuevo hospital de Toledo para atender la crisis del coronavirus porque aún «no está preparado para
ello». Son palabras del consejero de Sanidad, Jesús Fernandez Sanz, después de que partidos políticos, como Ciudadanos, o ciudadanos en redes sociales reclamaran su apertura. Además, Castilla-La Mancha cuenta, según los datos que ha ofrecido durante una comparecencia junto a la consejera Portavoz, Blanca Fernández, a día de hoy con 672 camas libres y 157 respiradores aún sin utilizar dispuestos para atender a las personas enfermas de coronavirus, en una semana que se espera difícil y que empieza con un total de 2.078 afectados, con un crecimiento menor que días anteriores, y 145 fallecidos, 33 más que el pasado sábado. «En este momento estamos dedicados plenamente la enfermedad, por lo que no comparto y no podemos compartir desde la vía profesional que ahora lo podamos poner en marcha sin la garantía que tiene que tener un hospital», ha comenzado explicando el consejero. Jesús Fernández Sanz ha comparecido este lunes en rueda de prensa, para informar sobre la situación sanitaria en la región, en una semana que, ha dicho, se prevé complicada, pero también se afrontará con más experiencia, más material y mayor capacidad de diagnóstico y tratamiento, además, ha destacado que han sido contratados 700 profesionales sanitarios nuevos.
FUENTE DIARIO ABC: