
La última sesión del juicio la siguió por videoconferencia porque tenía molestias compatibles con el COVID-19. Ahora, el test ha confirmado que Rosa Peral, la acusada del crimen de la Guardia Urbana
de Barcelona, tiene coronavirus. De los más de 8.000 internos que conforman la población penitenciaria de Cataluña, hasta el momento se han detectado únicamente dos positivos de COVID-19, según han explicado a ABC fuentes penitenciarias. El primero que fue detectado era un interno de la prisión de Brians 2. El otro, se ha conocido ahora: el de la agente de policía que, junto a su amante, presuntamente mataron a su novio y calcinaron su cadáver en el maletero de un coche. El último día del juicio, Peral presentó un cuadro de tos, y, por prevención, siguió el resto de la sesión por videoconferencia desde una sala anexa del Palacio de Justicia. Luego fue ingresada en la unidad para presos que dispone el Hospital de Terrassa (Barcelona) al haber empeorado sus síntomas. La acusada del crimen de la Guardia Urbana está en prisión preventiva en el centro penitenciario de Wad-Rass de la capital catalana, ahora a la espera de que el tribunal del jurado pronuncie su veredicto por un caso por el que se enfrenta a una pena de hasta 25 años de cárcel. El positivo de Peral ha obligado al equipo de Wad-Rass a aislar a las internas de esta pequeña cárcel ubicada en el centro de Barcelona, según han explicado fuentes penitenciarias.
FUENTE DIARIO ABC: