
El Ayuntamiento de Barcelona hizo este miércoles un llamamiento al civismo de la ciudadanía, tras detectar en los últimos días que algunos problemas habituales de este tipo no han descendido a pesar
de la clara caída de la actividad pública por el confinamiento decretado a raíz de la crisis por el coronavirus. El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, reconoció que la Guardia Urbana todavía está recibiendo de media unas 1.865 llamadas que requieren intervención policial por ruidos, gritos o molestias vecinales. «Tenemos que hacer más soportable esta situación que no es cómoda para nadie», pidió. Aunque la cifra no preocupa, los cuerpos policiales temen que con el paso de los días el confinamiento se haga más duro y lleve a más conflictos de convivencia. En este sentido, Batlle lamentó que a pesar de la bajada de la actividad en la calle de los últimos días, y por extraño que parezca, se han detectado problemáticas habituales en la ciudad como botellones o vandalismo en el Metro. También ha habido un ligero repunte de excrementos de mascotas no recogidos, por lo que se pidió más concienciación a los propietarios de perros. 939 multas a ciudadanos Desde el inicio del confinamiento y hasta el miércoles por la tarde, en Barcelona se han puesto 939 denuncias a ciudadanos y 5.150 avisos por no seguir los protocolos de alarma. Igualmente, se han levantado 39 actas de inspección a establecimientos, además de 513 avisos, según los últimos datos municipales.
FUENTE DIARIO ABC: