
La capacidad de acción y el margen de maniobra del BCE habían sido puestos en duda después de que su paquete de 120.000 millones hubiese sido recibido con indiferencia, incluso decepción, por
parte de los mercados. Ahora Christine Lagarde intenta demostrar su fuerza con el “Pandemic Emergency Purchase Program” (programa de compras de emergencia pandémica”, con el que añade más de 750.000 millones de euros en un paquete con el que espera poner fin a la escalada de los intereses de la deuda de los países más afectados por la expansión del coronavirus, como Italia, alegando que la trayectoria de los bonos italianos a diez años “amenaza la correcta transmisión de la política monetaria”. Este nuevo programa de compras se llevará a cabo hasta finales de 2020 e incluirá todas las categorías de activos elegibles bajo el programa de compra de activos (APP) existente. El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, había asegurado horas antes de la reunión extraordianria del consejo de gobierno del BCE que el instituto emisor debería usar todos sus instrumentos disponibles “rápida y masivamente”, después de que la semana pasada, el BCE decidiese mantener sin cambios los tipos de interés. El BCE había además subrayado esta mañana que estaba listo para ajustar todas sus medidas de la manera más apropiada si era necesario y que contaba con el respaldo unánime de los miembros del Consejo de Gobierno de la institución para intervenir con el objetivo de salvaguardar la transmisión de su política monetaria en todos los países.
FUENTE DIARIO ABC: