
España está sumida en la peor crisis sanitaria desde hace décadas y todo apunta a que la situación irá empeorando a medida de que surjan nuevos contagios por el coronavirus. En estos
momentos, los números son muy variables. Las cifras aportadas desde la Comunidad de Madrid establecen los contagios en casi 2.000 y los fallecidos en 40 pero, sin duda alguna, a medidas que transcurren las horas estos dígitos van a ir ascendiendo. En este contexto, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, y el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, han pedido a los ciudadanos que se queden en sus domicilios para evitar la propagación del virus. Ante una situación excepcional, han tenido que tomar medidas excepcionales y están dejando una estampa atípica en la capital española: el Madrid vaciado, como si fuera un día festivo o el mes de vacaciones. Pero, en esta ocasión, no hay nada que celebrar. Tanto la Comunidad como el Ayuntamiento han decretado medidas urgentes. Primero fue el cierre de guarderías, colegios y universidades. Luego la prohibición de eventos de ocio, culturales, deportivos o gastronómicos para evitar reuniones multitudinarias. Ahora ha llegado el cierre de discotecas, teatros, cines, zoológicos, centros de mayores, mercadillos y todo tipo de instalaciones donde se pudiera masificar la ciudadanía. También se han prohibido los velatorios de fallecidos por coronavirus. Pero si hay un lugar donde comprobar el miedo, a todas luces justificado, al coronavirus, es en las calles, que cada vez están más vacías. El martes, los viajeros de la EMT cayeron un 41% en términos absolutos, de 1,7 millones de personas a 996.000. Según los datos recabados por la dirección general de Gestión y Vigilancia de la Circulación, el tráfico en la capital descendió el jueves un 15,4% en la M-30, un 16,2% en el interior de Calle 30 y un 26,3% en el exterior de la vía de circunvalación. «Algunas calles están totalmente vacías», relata Ricardo, un trabajador de una oficina del distrito de Tetuán. Según informaban fuentes de la Comunidad, las tres próximas semanas la situación se va a agravar. Al ser un virus que viaja a una rapidez inusitada entre persona y persona, cada día que transcurre, su irrupción será muy difícil de parar. «La previsión de los técnicos sanitarios es que en este fin de semana asistiremos a un repunte elevado de las personas infectadas», ha dicho la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. Tan extrema es la situación que se ha lanzado una campaña para evitar lo que sucedió en Italia, cuando los ciudadanos no se quedaron en casa y los contagios crecieron de un modo imparable. Con el hashtag «#QuédateEnCasa», se pretende concienciar a los madrileños para que eviten reuniones innecesarias. En este contexto, Madrid está valorando cerrar sus bares y restaurantes. Así lo ha indicado el alcalde madrileño en una entrevista en «Onda Madrid». «Va a haber que adoptar medidas más severas en este momento», ha apuntado.
FUENTE DIARIO ABC: