
«Estamos esperando a que nos llamen, pero creo que vamos a tener que cerrar en breve», informa desde una prudencial distancia de metro y medio la vigilante se seguridad que custodia la
exposición que el Born Centre Cultural dedica al dibujante Perich. En el recinto, hogar de las ruinas de la Barcelona de 1714, aún puede verse algún que otro visitante fotografiando los restos arqueológicos, pero no demasiados: apenas un par de turistas que, mapa en mano, deben haber aterrizado aquí buscando una alternativa al cierre del Museo Picasso, uno de los muchos museos que el jueves aún abrieron sus puertas aplicando las preceptivas restricciones de aforo pero que este viernes han bajado definitivamente la persiana hasta nuevo aviso. Perich, como Picasso, tendrán que esperar. En los accesos del recinto de la calle Montcada, todos cerrados a cal y canto, un cartel informa de que «con la voluntad de proteger a sus visitantes y al personal», el Museo Picasso cierra «temporalmente» hasta nuevo aviso. «No parece que vayan a abrir mañana», anuncia una chica argentina a sus padres mientras desandan el camino para volver a la calle Princesa. No, no lo parece. Ni pasado. A sus espaldas queda una estampa inusual: una calle prácticamente desierta donde deberían haber infinidad de grupos de turistas serpenteado a las puertas del museo y siguiendo al trote las indicaciones del guía. Lo único que se oye, sin embargo, es el sonido de un obra cercana. Martillos neumáticos y polvo para acabar de enterrar la cultura. El cierre, de echo, era cuestión de tiempo y a media mañana empezaban a llegar avisos de cierre hasta nueva orden de la Fundación Miró, la Fundació Suñol, el MACBA, el CCCB y, en fin, todos los centros expositivos de la ciudad. «Ahora mismo estamos cerrando siguiendo las instrucciones del Govern», señalaban poco antes del mediodía desde el Mnac. Una instrucciones que, después de prohibir concentraciones más de 1.000 personas y la reducción de aforo del resto de espacios, pasaban este viernes por «el cierre de centros y servicios al público del Sistema Bibliotecario y de Museos de Catalunya». Una cuarentena cultural a al que se sumaban también el Teatro-Museo Dalí de Figueres y la Casa-Museo Salvador Dalí de Portlligat, cerrados desde las dos de la tarde y hasta nueva orden. El Castillo Gala Dalí de Púbol, que debía reabrir sus puertas mañana sábado, no lo hará por el mismo motivo, señalaban desde la Fundación Dalí. Se consuma así un apagón artístico que se cobró el jueves sus primeras víctimas en forma de salas de conciertos y teatros y que se ha cebado especialmente con la cartelera musical de las próximas semanas. El cine, de momento, es el único sector que se resiste a bajar la persiana, aunque la Filmoteca ha anunciado que cierra hasta finales de marzo y la pandemia ya está afectando a eventos colaterales como presentaciones de libros e incluso lanzamientos discos. Els Amics de les Arts, sin ir más lejos, han anunciado este viernes que posponen la publicación de su nuevo disco. Las atracciones turísticas, paralizadas La expansión del coronavirus ha provocado la paralización de una gran variedad de sectores en toda Cataluña y el turismo no es la excepción a la regla. El Ayuntamiento de Barcelona ha tomado la decisión de cerrar temporalmente el Parque de Atracciones Tibidabo y el Zoo a partir de este sábado. Ambos complejos permanecerán cerrados hasta el 28 de marzo, así lo anunció en un comunicado la empresa Barcelona Serveis Municipals. Todas las actividades y eventos que estaban planificados en estos lugares durante estos días quedarán suspendidas. El complejo temático PortAventura World, ubicado en los municipios Vilaseca y Salou (Tarragona) pospondrá su apertura como consecuencia del virus Covid-19 y en concordancia con las medidas sanitarias de prevención implantadas por la Generalitat de Cataluña. La compañía, que generalmente abre sus puertas una semana antes de Semana Santa, ha anunciado que la temporada iniciará «cuando las autoridades sanitarias lo permitan». Esta decisión está dentro del paquete de medidas que han tomado las autoridades sanitarias de todo el territorio catalán para contribuir a frenar la expansión del coronavirus. Desde PortAventura World han informado que se mantienen en contacto y coordinación con las medidas y recomendaciones que pongan en marcha las autoridades competentes, ya que su principal prioridad es mantener la salud y la seguridad tanto de sus empleados como de toda la ciudadanía.
FUENTE DIARIO ABC: