
El Gobierno ha aprobado una primera andanada de medidas para tratar de contrarrestar el impacto económico del coronavirus. Dentro del paquete económico que va recogido en un decreto-ley, una de las principales
decisiones supone el aplazamiento de deudas tributarias a las pymes sin intereses de demora en los próximos seis meses. Como ha anunciado el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, supondrán 14.000 millones de euros en liquidez a cuenta de Hacienda, en forma de tributos como el IVA o Sociedades. El Gobierno también detecta que uno de los principales sectores afectados es el motor de la economía, el turismo, a las puertas de la Semana Santa. Por ello, ha desplegado políticas para proteger a esta industria con una línea de 400 millones en el Instituto de Crédito Oficial (ICO) a empresas y autónomos del transporte y la hostelería. Junto a ello, se posibilitarán reembolsos de préstamos a empresas turísticas. Del lado del transporte, otro de los sectores que han recibido ayudas del Gobierno, se flexibilizarán «slots» para que las aerolíneas no los utilicen por miedo a perderlos y se establecerán bonificaciones para que sea la Administración la que cubran los contratos fijos discontinuos de febrero a junio. Renfe va a permitir el cambio de billetes a pasajeros afectados por el coronavirus y, además, devolverá todos los viajes ya adquiridos por el Imserso, que el otro día el Gobierno canceló por precaución. Flexibilidad interna para proteger el empleo El empleo es el principal objetivo del Gobierno, ha señalado Sánchez, y para ello el Ejecutivo ha tomado una primera tanda de decisiones que «no van a ser las últimas medidas», ya que ahora va a reunirse con los agentes sociales para seguir ahondando en medidas de «ajuste interno para proteger el empleo». Prviamente, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, había anunciado una prestación económica para ayudar a los padres que tengan que quedarse en casa, sin posibilidad de teletrabajar, o reducir su jornada, por el cierre de colegios ante la expansión del coronavirus. Se trata de una nueva prestación de la Seguridad Social con la que se compensará los progenitores por la pérdida de ingresos derivada del tiempo que dejarán de trabajar para cuidar de sus hijos. Vendrá recogida en un decreto-ley con una prestación inédita internacionalmente y tendrá un coste de unos 50 millones de euros. Asimismo, Sánchez recordó que las bajas de los trabajadores infectados por coronavirus serán tramitadas como casos de incapacidad temporal por accidente de trabajo. Era una medida ya anunciada por la que los afectados percibirán el 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja laboral, lo que supone que la Administración corre con los gastos. Además de los diagnósticos positivos, la Seguridad Social extiende la condición de esta baja a las personas que están aisladas de manera preventiva aunque no estén enfermos.
FUENTE DIARIO ABC: