
Las amenazas de la Administración Trump a las petroleras que tienen intereses en Venezuela han surtido efecto y las exportaciones de crudo a España se han reducido dráticamente en enero, mes en
el que llegaron a nuestro país solo 82.000 toneladas, frente a las 358.000 del mismo mes de 2019, según datos de Cores, corporación tutelada por el Ministerio para la Transición Ecológica. El año pasado, coincidiendo primero con el Gobierno de Sánchez y al final con el de coalición con Unidas Podemos, España importó de Venezuela 2,297 millones de toneladas, casi cuatro veces más que en 2018. La casi totalidad del petróleo que llega a España procedente de Venezuela va a las refinerías de Repsol para reducir la deuda que tiene el régimen bolivariano con la petrolera española por las inversiones realizadas en aquel país y que han perdido gran parte de su valor por la situación política y social de Venezuela. El pago de esa deuda se realiza en especie -mediante cargamentos de petróleo- para evitar las sanciones de la Administración Trump y «con pleno respeto a la normativa internacional de sanciones», según Repsol. En 2019, Repsol ha reducido casi a la mitad su exposición patrimonial en Venezuela hasta 239 millones. Esa reducción fue especialmente intensa en el último trimestre, con 112 millones de euros. Repsol está presente en Venezuela desde 1991 y explota importantes yacimientos de gas y petróleo, como los de Perla, Quiriquire, Mene Grande y Barua Motatán.
FUENTE DIARIO ABC: