
Poner el contador presidencial de Vladímir Putin a cero. En medio de una turbulencia política y económica mundial, el parlamento ruso ha dado otra sacudida al respaldar una opción que
En una comparecencia extraordinaria y urgente en la Duma estatal, el líder ruso ha recalcado que estaría abierto a esta opción si el Tribunal Constitucional considera conforme a la ley. “Un presidente fuerte, vertical, es absolutamente necesario para Rusia”, ha recalcado Putin.
“¿Por qué hacer construcciones artificiales? Hay que estipular todo de manera franca, abierta y pública o eliminar el límite de la cantidad de mandatos presidenciales en la Constitución. O, si la situación lo requiere y, sobre todo, la gente lo quiere, introducir en la ley una posibilidad para que un presidente actual vuelva a ser reelegido para el puesto, ya conforme a la renovada Constitución”, ha propuesto Tereshkova, diputada de Rusia Unida, el partido del Gobierno. El líder ruso no se ha mostrado partidario de la primera opción –eliminar los límites presidenciales, actualmente en dos más seis años- pero sí de la segunda. “Sería posible, si la población vota por ello, pero se requerirá la decisión del Tribunal Constitucional”, ha dicho.
Putin, de 67 años, lleva en el poder dos décadas, entre sus años de primer ministro y presidente. En marzo de 2018 inició este segundo mandato que debería terminar en 2024. El pasado diciembre, el líder ruso propuso un cambio constitucional –el mayor desde los años 90- que sacudió el país. Desde entonces se ha especulado que la reforma se desarrollaría de tal manera que permitiese conservar a Putin el poder de alguna forma. Los analistas apostaban por que permanecería al frente de un Consejo de Estado renovado. Ahora parece que su apuesta era algo más simple. Volver a presentarse a unas elecciones presidenciales.
“Todos entienden perfectamente que dentro del país, desafortunadamente, todavía tenemos mucha vulnerabilidad”, dijo Putin ante la Duma (Parlamento) en un discurso teóricamente imprevisto pero que parecía muy preparado. “Esto también se aplica a la estabilidad política interna y la armonía interétnica e interreligiosa, el desarrollo económico y social”, resaltó el líder ruso.