
La Gerencia de Urbanismo de Sevilla aprobará este miércoles la subrogación de la licencia de venta ambulante a los propietarios del puesto de incienso de la calle Córdoba, tras estimar parcialmente el
recurso que presentaron a finales de enero. De esta manera, recuperarán el derecho para volver a vender en la calle, pudiendo hacerlo efectivo al día siguiente. Sin embargo, el permiso no será para la ubicación original, junto al patio de los naranjos de la iglesia del Salvador , sino en la plaza de la Pescadería, donde hace dos años se ordenó el cambio por motivos de seguridad, como confirman a ABC fuentes municipales. «Si quieren volver a la calle Córdoba tendrán que solicitarlo y se encargará un informe a la Policía Local para saber si existen las condiciones óptimas para ello«, señalan las fuentes consultadas. Adolfo Fiances, hijo del fundador fallecido hace diez años, reconoce a este medio que les llegó un requerimiento para cambiar el puesto de sitio, pero que «nunca se hizo efectivo» y que en estos dos años «nadie nos ha pedido que nos vayamos del sitio que hemos ocupado siempre». El comerciante recuerda que «la única vez que la Policía nos ha dicho que no podemos montar el puesto fue seis meses después de la muerte de mi madre, que tenía la licencia a su nombre, porque ese permiso ya estaba sin efecto«. Fiances recalca que «nunca hemos vendido incienso en otro lado, salvo en la plaza del Pan, donde tenemos la tienda«, que la familia abrió a la par del puesto callejero. El propietario del negocio considera que »la plaza de la Pescadería no es un sitio donde se pueda vender incienso, porque la gente va allí a comer y a beber; se podría considerar hasta un insulto vender el incienso que se usa en cultos y salida procesionales en esta parte«. Los propietarios recalcan que van a pelear por recuperar su sitio habitual después de la ola de apoyos que han recibido. Aseguran que este va a ser el primer año que terminen la Cuaresma en pérdidas tras lo ocurrido, pues desde finales de enero no han instalado el negocio, que es la principal fuente de ingresos. Dicen vender allí siete veces más que en la tienda y recuerdan que de la comercialización de estas resinas viven trece trabajadores y el único artesano ceramista que queda en Triana y que fabrica los quemadores. La familia Fiances también ha lamentado que hayan conocido la noticia de recuperación de la licencia por la prensa después de todas las reuniones que se han celebrado con responsables de la Gerencia de Urbanismo y con el propio delegado municipal del ramo, Antonio Muñoz. No se trata de una nueva licencia, sino la subrogacion de la existente en la que figura que el enclave para instalar el puesto de incienso es la Plaza de la Pescadería. Si los hijos solicitan ahora volver junto al Patio de los Naranjos del Salvador, será la Policía Local la que analizará en función de criterios de seguridad esa céntrica calle peatonal. Estos criterios fueron los que motivaron hace dos años el traslado de la ubicación de la licencia. La familia Fiances no tiene permiso para instalar el negocio porque la licencia estaba a nombre de la madre, y con su fallecimiento quedó sin efecto. Urbanismo lleva varios años sin conceder permisos de este tipo en el distrito Casco Antiguo debido a la saturación. Ahora entiende que se trata de una subrogación. Los hijos siguen atendiendo al público en una tienda de la Plaza del Pan.
FUENTE DIARIO ABC: