
Desde Buenos Aires, el número 1 se refiere con preocupación a “la inestabilidad que existe hoy en la Selección”. Para él, el principal problema que existe, cuando quedan
¿A qué se debe esto? En primer lugar, porque “no se tiene un equipo base y (Eduardo) Berizzo no trabaja durante la semana”, según Chilavert. El ex arquero de Vélez Sarsfield es todavía más gráfico cuando ahonda en los motivos de su pesimismo hacia las posibilidades del equipo paraguayo: “Son oficinistas los que trabajan hoy en la Selección Paraguaya”, dispara, fiel a su estilo.
Pero no responsabiliza solamente al director técnico de lo que considera la complicada realidad de la Albirroja. Levanta cargos también contra lo que define como “una cofradía” existente en la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF). A la cabeza, por supuesto, ubica a los dirigentes: “Quienes tienen la culpa de esto son los dirigentes. La APF es un grupo de amigos que destruyen el fútbol. Todo está en mal funcionamiento”, resume.
Chila aprovecha para ejemplificar, según él, el momento en el que se encuentra la APF, haciendo referencia al conflicto existente entre la misma y el presidente del Olimpia: “Hasta ahora no se sabe cuáles son los fundamentos y argumentos que han salido en contra del presidente del Club Olimpia, Marco Trovato. Eso genera sospechas y una gran inestabilidad en nuestro fútbol”. Para él, quien pierde siempre es el fútbol paraguayo. Incluso cree que lo que hay que hacer es “terminar con el clientelismo político”. Además, opina “la gente está cansada de tanto fracaso”, por lo que “hay que buscar nuevos dirigentes”.
En lo que hace al aspecto netamente futbolístico, Chilavert cree que Paraguay ha perdido su identidad juego. ¿Cuál es esa? Describe: “Nosotros siempre hemos jugado un fútbol agresivo, lo que hicimos siempre fue presionar en todos los sectores, abrir la cancha, tirar centros, ser fuertes en las pelotas paradas. Nuestro tipo de juego, nuestra identidad está más cercana al estilo inglés. Hay que recuperar ese estilo”. Es decir, el ex portero está convencido de que hacerle jugar a Paraguay “un sistema argentino, brasileño o uruguayo”, no es la salida para la Selección Nacional.
Cuando se le pregunta si, para replicar el sistema tradicional del cual habla, es necesario que un paraguayo esté sentado en el banquillo, es categórico: “No necesariamente. Pero desde que (Francisco) Arce fracasó es más difícil que tengan en cuenta a un profesional del país”, finaliza Chilavert.

