
Tras un fuerte retroceso en 2019 de casi el 20% en el beneficio de los bancos cotizados, el ejercicio 2020 se presentaba algo menos malo para el sector una vez que los
tipos de interés parecían haber dejado atrás el mínimo. No obstante, las perspectivas distaban de ser optimistas dada la persistente dificultad para generar ingresos recurrentes. Además, las principales palancas de compensación -reducción de provisiones y de gastos- han sido ya muy utilizadas por las entidades financieras, limitándose así su margen futuro de actuación. Y entonces llega el Covid-19 que, sin duda, supone un golpe adicional para el sector. No solo por la posible dificultad operativa sino también en la generación de resultados. Porque los bancos centrales vuelven a actuar… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: