
“Yo sé lo que pasa”, dijo Fernández, en un escenario en el que el dato saliente había sido la decisión de “correr de escena” al polémico ministro de Seguridad provincial, Marcelo Sain, luego del escándalo generado por sus declaraciones respecto a la ola de crimenes que sacude a Rosario, situación que el funcionario llegó a calificar de “estacional”, y luego al viajar a Buenos Aires destacó que lo hacía “para descansar, porque si no allá (por Santa Fe) me cagan a tiros…”. Luego de esos episodios, en el acto de Rosario Sain no estuvo en el palco, y acompañaron a Fernández como figuras de peso el gobernador Omar Perotti y el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, entre otros funcionarios nacionales y provinciales.
“La Justicia tiene que hacer más de lo que hace, porque los criminales no tienen derecho a adueñarse de la vida de la gente”, dijo el Presidente en el acto, que fue rodeado de un importante operativo de seguridad.
Aunque algunas partes de su discurso fueron distendidas, haciendo alusión a grandes figuras de la música, el arte y el deporte que ha dado la ciudad de Rosario, incluso señalando como detalle pintoresco que estaban “juntas las banderas de Newell’s y Rosario Central”, Fernández no eludió el tema principal que conmueve a esa zona del país, señalando que era “un rosarino más a la hora de reclamar más seguridad y mas justicia”.
“Quiero que sepan que estoy aquí para solucionar los problemas que el narcotráfico y el crimen organizado que han creado en Santa Fe”, remarcó el Mandatario, prometiendo que “junto al gobernador, el intendente y todos ustedes vamos a dar la batalla que tenemos que dar porque los criminales no tienen derecho a adueñarse de la vida de los rosarinos”.
Lo rodeaban además del gobernador Perotti, la vicegobernadora, Alejandra Rodenas; Cafiero; y los ministros de Interior, Eduardo de Pedro; de Educación Nicolás Trotta; de Defensa, Agustín Rossi, y de Cultura, Tristán Bauer.
HB
