
El Banco Central redujo las tasas de interés en las últimas semanas y revivió las preocupaciones sobre un error frecuente en la política monetaria que dispara la inflación en el país cerca del comienzo
del año, sostiene la agencia Bloomberg.
Los economistas advierten sobre la llamada “trampa de febrero”, cuando los precios se aceleran a causa de una mayor circulación de efectivo debido al gasto de Navidad y de las vacaciones. La tasa de política monetaria se redujo 13 puntos porcentuales en poco más de un mes.
El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, está recortando las tasas para tratar de poner fin a la caída en la actividad económica. El piso de la tasa ahora está en el 50%, por debajo de la inflación anual del 54%, y en comparación con 63% cuando comenzó su mandato.
En un comunicado a Bloomberg, Pesce dijo que no hay preocupaciones de inflación en el corto plazo, pero que el banco es consciente de un posible impacto en los precios durante un período más largo. “El riesgo inflacionario no es inmediato sino de mediano plazo”, dijo Pesce. “En febrero, el exceso de demanda de efectivo producido en diciembre y enero por vacaciones, bonos navideños y vacaciones regresa a los bancos”.
La demanda de pesos aumenta cada mes de diciembre por el aguinaldo y muchos necesitan efectivo para las vacaciones. La demanda vuelve a la normalidad en febrero, cuando terminan las vacaciones.
Si el Central deja demasiados pesos en circulación cuando la demanda está cayendo en el período posterior a Navidad, eso puede avivar una devaluación e inflación, especialmente cuando se combina con recortes de tasas de interés.
Este efecto se ha visto en los últimos años. La cantidad promedio de billetes y monedas en poder del público aumentó un 11,5% en diciembre respecto al mes anterior. “El Banco Central no parece estar tomando el mejor curso de acción para enfrentar la trampa de febrero“, escribió Adrian Yarde Buller, economista jefe de SBS, en una nota reciente a los clientes. “La historia podría repetirse en 2020”.
Algunos de los predecesores de Pesce redujeron las tasas de interés en enero, solo para aumentarlas nuevamente cuando los precios subieron, perjudicando la credibilidad del banco.
Pesce argumenta en contra de mantener las tasas de interés exorbitantemente altas, pero reconoce que tener una tasa de referencia por debajo de la inflación anual, conocida como tasas reales negativas, no es la solución para enfriar los precios.
“Hasta que los bancos puedan ‘digerir’ este dinero, hay que evitar que provoque distorsiones en las tasas de interés”, dijo Pesce en el comunicado. “La evidencia de que las tasas de interés extravagantemente altas no contribuyen a reducir la inercia inflacionaria no significa que pensemos que las tasas negativas pueden servir para resolver los problemas que enfrenta el Banco Central”.
En una entrevista el 8 de enero, Pesce dijo que la entidad monetaria absorbería pesos en febrero si fuera necesario. El efecto también puede amplificarse por la decisión del Gobierno de dar pagos adicionales a los jubilados de bajos ingresos en diciembre y enero, y para los empleados del sector público en febrero y marzo.
La inflación mensual se mantendrá en 3% o más entre enero y mayo, según la encuesta de economistas del Central, luego de alcanzar el 3,7% en diciembre. Los precios al consumidor subirán un 42% este año, según la encuesta.
Fuente: Bloomberg
NE
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.