
A menos de un mes de haber asumido, la cúpula de la Policía de Rosario debió dejar su lugar por pedido del ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín.
Las crisis en materia de seguridad volvió a costarle el cargo a los comisarios de turno. El sangriento inicio del año, con una seguidilla de 12 crímenes en los primeros 9 días del 2020, marcaron el comienzo de la gestión de Omar Perotti como gobernador de Santa Fe.
Esta vez, el peso recayó sobre Claudio Romano y Danilo Villán, jefe y subjefe de la Unidad Regional II, quienes habían asumido la conducción el miércoles 18 de diciembre.
Los funcionarios fueron citados parta este viernes por la mañana en la capital provincial para ser notificados de esa resolución. De momento no se dio información oficial sobre quiénes serán los reemplazantes.
El desembarco de Romano se había dado ya en un contexto conflictivo. Su antecesor en ese puesto, Marcelo Gómez, a pocas horas de haber asumido las nuevas autoridades políticas, ordenó sacarle la custodia al Centro de Justicia Penal.
Entonces Saín le ordenó, primero, recomponer la custodia. Horas más tarde, lo desplazó. Según informan medios locales, los retoques incluirían además a la oficina de Orden Público, cuyo jefe Marcelo Mendoza también será relevado.
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