
Más allá de las especulaciones, según la agencia iraní ISNA, el siniestro se produjo por un fallo técnico minutos después del despegue. El accidente fue probablemente por “dificultades técnicas”, indicó PressTV, citando a Ali Khashani, el portavoz del aeropuerto internacional Imán Jomeini. “El avión se incendió tras estrellarse”, afirmó la cadena. Por su parte, la compañia Ukraine International Airlines aseguró que la aeronave había sido sometida a una revisión técnica hace dos días. “Fue fabricado en 2016, fue recibido por la aerolínea directamente de la fábrica (Boeing). Sufrió su último mantenimiento técnico planificado el 6 de enero de 2020”, dijeron en un comunicado.
La nave llevaba 82 iraníes y 63 canadienses nacionales, además de 11 ucranianos, 10 suecos, cuatro Afganos, tres alemanes y tres británicos. En Kiev, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski confirmó que no había ningún superviviente. “Todos los pasajeros y la tripulación (…) murieron”, escribió en su cuenta de Facebook. Zelenski también advirtió sobre posibles “especulaciones” sobre el accidente y pidió que no se difundan “versiones no verificadas de la catástrofe”.
“Es evidente que es imposible que haya pasajeros” del vuelo PS-752 Teherán-Kiev “que estén en vida”, declaró por su parte el jefe de la Media Luna Roja iraní, Morteza Salimi, a la agencia semioficial ISNA. Un poco antes un alto responsable de la diplomacia ucraniana, Vasil Kirilisch, dio a la AFP la misma información sobre la ausencia de supervivientes. Declaró que “según cifras preliminares hay 168 personas a bordo” en este vuelo que iba de la capital de Irán a la de Ucrania.
Noticia en desarrollo…