

La industria automotriz y los gremios del sector presentaron hoy el estudio conjunto que promueve un Acuerdo Social y Productivo en la actividad, y que será elevado
En presencia del presidente de la Nación, Alberto Fernández, los encargados de dar a conocer los detalles del trabajo -denominado “Visión Común 2030”, y que prevé lograr ese año una producción de 1,8 millón de vehículos- fueron el titular del sindicato Smata, Ricardo Pignanelli, y el directivo de la automotriz Ford, Gabriel López.
El plan se elaboró durante los últimos diez meses entre el gremio y Adefa (Asociación de Fábricas de Automotores), con aportes de otras agrupaciones de trabajadores, como la UOM (metalúrgicos), las cámaras de autopartistas (AFAC), Adimra y los concesionarios (Acara), y la Universidad Austral.
Según advierte el estudio, el sector se enfrenta a “una difícil situación de riesgo”, dada “la transformación global del sector automotor, junto con el nuevo mapa de acuerdos comerciales y de libre comercio con Brasil y México, competidores directos de inversiones en la región”.
En ese sentido se consideró “imprescindible” tomar “medidas inmediatas para garantizar la supervivencia de la industria”, y se alentó un plan de corto, mediano y largo plazo “que asegure la competitividad internacional del sector automotor y su crecimiento”.
La presentación contó con la presencia de varios ministros nacionales, entre ellos el de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; autoridades provinciales; y dirigentes sindicales.
Al detallar la propuesta, López precisó que consta de siete ejes: la creación de un Instituto de la Movilidad; nuevas inversiones; desarrollo de PyMEs de autopartes e insumos; leyes ambientales y de seguridad vial para la gestión integral de vehículos; competitividad tributaria; logística e infraestructura; e inserción internacional.
El Instituto promovido apunta a fomentar “la consolidación de un ecosistema de innovación, a fin de incrementar la competitividad”, con aportes de conocimientos e información para la toma de decisiones.
El estudio contempla un incremento de las inversiones de los US$ 5.000 millones en 2017-20 a US$ 9.000 millones en 2024-27 y a US$ 12.000 millones en 2028-30.
De ese modo el empleo directo pasaría de los 200.000 trabajadores actuales a 464.000, mientras la mano de obra total crecería de 650.000 a 1,3 millón de trabajadores.
Las exportaciones de la cadena automotriz se incrementarían a la vez de 225.000 unidades este año a 1,4 millón en 2030, lo cual supondría saltar de US$ 8.714 millones a US$ 46.000 millones.
El mercado interno, en la hipótesis de la propuesta, saltaría de las 455.000 unidades ofrecidas este año a más de 1,2 millón en 2030, mientras la recaudación impositiva aumentaría de US$ 2.968 millones en 2019 a US$ 10.093 millones como meta.