

Se trata de los procesados Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino, quienes según la acusación mintieron al vincular a Casanello con una supuesta visita a la entonces presidenta
A raíz de este episodio, Báez intentó sin éxito recusar a Casanello para apartarlo del caso en 2016.
Corizzo y Scozzino llegarán a juicio ante el Tribunal Oral Federal 3 procesados como supuestos autores de “falso testimonio agravado por haberse cometido en una causa criminal”, un delito que prevé hasta diez años de prisión.
Casanello es querellante en el caso y la acusación fiscal estará a cargo de Juan Patricio García Elorrio.
Según el requerimiento de elevación a juicio, Corizzo se presentó en los tribunales federales de Retiro para declarar bajo juramento de verdad haber visto a Casanello en la “quinta presidencial de Olivos, cuando tal evento nunca ocurrió”.
Poco después, Scozzino se presentó también para declarar haber visto al juez en Olivos, en una antesala, esperando para reunirse con la entonces presidenta de la Nación, algo que según se dio por probado en una investigación judicial, no sucedió.