
Un caos y un ambiente irrespirable en la manifestación para acompañar la huelga “reconducida” (que se renueva día a día) contra las reformas de la jubilación de Emmanuel
Macron, en Paris. Violentos incidentes entre los Black Block, vestidos de negros, y los Chalecos Amarillos radicalizados estallaron en las cercanías del Boulevard Magenta, en las cercanías de la plaza de la República, contra la policía apenas se inició el cortejo. Los “casseurs” o vándalos comenzaron a saquear en los alrededores. La marcha se detuvo ante la violencia. Los manifestantes comenzaron a ser evacuados por calles paralelas para que puedan continuar con su protesta en seguridad hacia la plaza de la Nación, el punto final de la concentración. Se han convertido en los rehenes de los Black Block y los hooligans.
La manifestación comenzó a degenerar en el boulevard Magenta en París, tras partir de la Garde du Nord. Una nube de gases lacrimógenos se elevaba en la calle. La policía trataba de controlar a grupos violentos, que la enfrentaban e incendiaban cestos de basura, en las cercanías de la plaza de la República. La policía disparó granadas ensordecedoras y los manifestantes corrieron para protegerse. Una nube gris de gases ahogaba a los manifestantes.
En las inmediaciones se instaló un grupo de 1300 Blacks Block que se habían desplazado y organizado en la plaza de la República. Todos vestidos de negro, con sus caras cubiertas, estaban acompañados por los Chalecos Amarillos radicales y los casseurs. La policia estimó en al menos 1.000 el número de casseurs o vándalos.
Las vitrinas de la plaza de la República estallaron a pedradas o a patadas de los Black Block y los vándalos. Las cámaras de seguridad fueron destruidas para que los agresores no puedan ser reconocidos. El remolque de una obra en construcción fue incendiado.
También obstaculizaron el trabajo de los bomberos y de la prensa. La policía se desplazaba en motos, en grupo de dos, y disparaba granadas y gases. Los bares permanecieron cerrados, los negocios estaban con sus persianas bajas o cubiertos con placas de madera. Los vecinos abrían las puertas de los edificios para proteger a los manifestantes pacíficos. La situación se tornó caótica y peligrosa. La marcha se detuvo.
Violentos rompen vidrieras también en Nantes./ AFP
La manifestación fue bloqueada por los violentos. Los manifestantes no consiguieron llegar a la plaza de la República para avanzar sobre el Boulevard Voltaire. Vehículos quedaron incendiados. Se escuchaban detonaciones de las granadas policiales mientras ardían pequeños incendios desatados con líquidos inflamables. Los Black Block encapuchados lanzaban proyectiles contra los gendarmes móviles en la plaza.
La policía bloqueó la plaza de la República en todas sus salidas para controlar a los violentos.
Policías impiden el paso en una zona incendiada en París. /Reuters
El primer ministro Edouard Philippe se instaló en la célula de crisis del ministerio de Transporte.
Este miércoles es un día helado en París, con cuatro grados, viento y niebla. Un verdadero día de invierno. Las tensiones dominaron la marcha y la frenaron. Se impusieron el caos y las corridas. Los encapuchados ocuparon la primera línea para confrontar a la policía. El resto de los manifestantes buscaron protección. Al menos han 40 personas fueron detenidas
París, corresponsal
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