
Los cuatro países miembro del bloque -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- alertaron que los ciudadanos de ese país se ven “obligados a emigrar en busca de mejores condiciones de vida”.
Al respecto, expresaron, en la misma línea que los términos de la cumbre realizada en julio pasado la ciudad de Santa Fe, que “la democracia y el respeto de los derechos humanos son condiciones esenciales para la consolidación de una región políticamente estable, próspera e integrada”.
Por eso, los Estados parte instaron a la “búsqueda de una solución política pacífica liderada por Venezuela que conduzca a la restauración total de la democracia y el estado de derecho, incluida la celebración de elecciones presidenciales libres, justas y transparentes en el menor tiempo posible”.
“Considerando el crecimiento de los flujos migratorios venezolanos que buscan nuevas oportunidades en la región ante el deterioro de las condiciones de vida”, el Mercosur enfatizó la “necesidad de intensificar la coordinación de los esfuerzos para proporcionar respuestas integrales de migración y refugio, consistentes con la dignidad y la preservación de los derechos fundamentales de los migrantes”.
Rubricaron el documento los presidentes Jair Bolsonaro (Brasil), Mauricio Macri (Argentina), Mario Abdo (Paraguay) y Lucía Topolansky, vicepresidenta de Uruguay.
El Mercosur también está integrado, como países asociados, por Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, Guyana y Suriname.