

Así lo indicaron a Télam fuentes de la organización del encuentro del bloque suramericano, las cuales precisaron que el objetivo es que la localidad serrana, ubicada a
Con poco más de 100.000 habitantes, la ciudad es conocida en el país vecino como la “Capital Nacional del Vino”.
Esa fue una de las intenciones del gobierno de Brasil a la hora de optar por este destino como sede de la cumbre diplomática y no inclinarse por otras ciudades más representativas como San Pablo, Río de Janeiro o Brasilia, la capital administrativa del país.
Sin embargo, voceros de ceremonial de la cumbre reconocieron a esta agencia que uno de los inconvenientes presentados fue que la ciudad no cuenta con aeropuerto, lo que tornó más compleja la logística de seguridad de las comitivas presidenciales y motivó, además, que la mayoría de los asistentes llegaran desde Porto Alegre.
Como el presidente Jair Bolsonaro espera hacer conocer mañana a sus pares de la región las bondades del vino local, la organización eligió llevar a cabo la cumbre en el “Hotel & Spa do Vinho e na Vinícola Miolo”, en un sitio serrano conocido como el “Valle de los Viñedos”.
Para las 13, después de la cumbre de rigor, Bolsonaro agasajará a sus pares con un almuerzo en el “Restaurante Leopoldina”, ubicado dentro del predio.
Para llegar al hotel hay que atravesar una ruta de desniveles rodeada por barrios de casas bajas y viñedos esparcidos al costado del camino.
En agradecimiento, el gobierno municipal de Bento Gonçalves le preparó al presidente brasileño un saludo especial: “Bienvenido Bolsonaro a la ciudad”, reza uno de los carteles ubicados en el camino del “Valle de los Viñedos”.
