Milani resultó absuelto en este juicio en el que estaba acusado de haber falsificado el acta de deserción de Ledo, desaparecido durante junio de 1976 en Tucumán, cuando cumplía el servicio militar en el Batallón de Ingenieros 141.
El militar que condujo los destinos del Ejército durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, era subteniente al momento que ocurrieron los hechos, y llegó a este proceso oral acusado de falsedad ideológica y encubrimiento.
En cambio, el otro imputado, el ex capitán Esteban Sanguinetti, quien salió de patrulla con el soldado en día de su desaparición, fue condenado a 14 años de prisión.
“La condena a Sanguinetti no es nada. No alcanza. Aquí hubo impunidad y comenzó cuando a Milani se lo nombró como jefe del Ejército. Nosotros supimos que existía un acta de deserción que había sido falsificada en 2013, y por eso lo denunciamos”, indicó Ledo.
Graciela Ledo recordó que durante el juicio, dos integrantes del Tribunal, Gabriel Casas y Carlos Enrique Jiménez Montilla, fueron recusados por las abogadas que representaban la querella de su familia, por entender que actuaron “con parcialidad” durante este juicio.