
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, puso en duda este viernes la participación del Movimiento el Socialismo en las próximas elecciones generales al advertir que cometieron “fraude”,
lo que constituye “un delito penal”.
Además, la mandataria evitó responder sobre la situación que vivieron periodistas argentinos en las últimas horas, y rechazó que la salida de Evo Morales de la Presidencia haya sido consecuencia de un “golpe de Estado”.
“Eso lo tendría que evaluar el Tribunal Electoral dado que hay denuncias por un fraude. Por eso lo tiene que llevar adelante el nuevo tribunal y ellos tienen que decidir sobre un partido político que ha cometido fraude electoral”, sostuvo Áñez al hablar en La Paz.
En ese sentido, advirtió que “a todos los que llevaron este proceso (el fraude) los están ejecutando con procesos de orden público porque es un delito penal”, e insistió con que “después de que haya un fallo, el Tribunal deberá decidir si el MAS vuelve o no a participar”.
Al ser consultado por el cronista de C5N sobre la situación que vivieron varios periodistas argentinos, la presidente interina solo se limitó a rechazar la acusación de un golpe de Estado.
“Golpe de Estado nos dieron a nosotros el 20 de octubre (día de las elecciones) cuando no se quiso respetar, por segunda vez, la decisión del pueblo boliviano. Estamos respetando lo que quieren los bolivianos. Aquí no ha habido un golpe de Estado sino un reclamo al derecho que tenemos los bolivianos a decidir y a la necesidad de que respeten la decisión. Si Morales y el MAS querían imponerse a la fuerza con fraude electoral, ahí están las consecuencias”, aseveró.
JPE