
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se retractó este martes y pidió disculpas por un polémico video publicado en su cuenta de Twitter, en el que comparaba al
Supremo Tribunal Federal (STF), la máxima corte de justicia del país, empresas de medios de comunicación y hasta las Naciones Unidas con hienas que buscaban atacarlo.
El video, publicado el lunes y luego borrado de la cuenta del mandatario brasileño en esa red social, mostraba un león identificado como el “Presidente Bolsonaro” y “Conservador Patriota” que ahuyentaba las hienas, cada una de ellas asociada con una gran empresa de medios, el Supremo, sindicatos y partidos políticos, incluso el del propio mandatario.
El posteo del presidente de Brasil, quien se encuentra en el último tramo de una gira que incluyó visitas a Japón, China y países árabes, cayó como una bomba en el Supremo Tribunal Federal (STF), que está juzgando pautas consideradas sensibles por el gobierno, entre ellas una sobre la constitucionalidad de detenciones de acusados con condenas en segunda instancia que podría determinar la libertad del encarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Tanto Bolsonaro como su ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, se manifestaron contrarios a un probable cambio de jurisprudencia en el STF, que prohibiría detenciones de acusados con condenas en segunda instancia para que puedan seguir apelando en libertad hasta el final del proceso.
“Es imperioso que el señor Presidente de la República – que no es un ‘monarca presidencial’, como si nuestro País absurdamente fuese una selva en la cual el león imperase con poderes absolutos e ilimitados– sepa que, en una sociedad civilizada y de perfil democrático, jamás habrá ciudadanos libres sin un Poder Judicial independiente, como lo es la magistratura de Brasil”, dijo en una nota el juez decano del STF, Celso de Mello.
“El atrevimiento presidencial parece no encontrar límites en la compostura que un jefe de Estado debe demostrar en el ejercicio de sus altas funciones, ya que el video equipara, ofensivamente, al Supremo Tribunal Federal a una hiena y culmina, de modo absurdo y grosero, por falsamente identificar a la Suprema Corte como uno de sus opositores”, agregó el magistrado.
El video, también, incluía una exhortación a los partidarios de Bolsonaro para vencer a esas hienas enemigas: “Vamos a apoyar a nuestro presidente hasta el fin. Y no atacarlo. ¡Ya hay oposición para hacer eso!”. El mensaje disparó furiosos ataques a la Corte en las redes sociales y convocatorias a protestas contra los jueces.
Celso de Mello, blanco frecuente de críticas de los partidarios de Bolsonaro, dijo también que el comportamiento revelado en el video caracteriza una “absoluta falta de apropiada estatura presidencial” y al mismo tiempo “constituye una expresión odiosa y profundamente lamentable de quien desconoce el dogma de la separación de poderes y, lo que es más grave, de quien teme a un Poder Judicial independiente y consciente de que nadie, ni el mismo Presidente de la República, está encima de la autoridad de la Constitución y las leyes de la República”.
La durísima nota del juez llevó a Bolsonaro a dar un paso atrás. “Me disculpo públicamente con el STF, y a quien por ventura haya sido ofendido. Fue una injusticia, sí, corregimos, y vamos a publicar una nota que lleva para ese lado de las disculpas. Erramos y habrá retractación”, dijo Bolsonaro a la enviada del diario O Estado de S.Paulo que lo acompaña en Arabia Saudita, donde se encuentra.
El mandatario, también, explicó que el video no era de su autoría ni la de su equipo de comunicación, y que fue publicado sin el debido cuidado. Habitualmente, quien administra las redes sociales del presidente es su hijo 02, Carlos, concejal en Río de Janeiro, pero Bolsonaro señaló que la responsabilidad final la tiene él mismo.
En Riad, antes de una prevista reunión con el príncipe heredero Mohammed bin Salman, Bolsonaro dijo que tenía cierta afinidad con el miembro de la familia real saudita y que a todo el mundo le gustaría pasar una tarde con un príncipe, “principalmente a las mujeres”.
La visita del presidente de Brasil a Arabia Saudita busca atraer inversiones, rubricar acuerdos de defensa y promover exportaciones del poderoso agronegocio del país.