
Organizado por la Justicia, esta martes a la tarde arranca el escrutinio definitivo de las elecciones generales, que va a contar los votos en 100.155 mesas, con expectativa por la definición
en distritos donde hubo extrema paridad. No se esperan grandes cambios respecto a los resultados del escrutinio provisorio. Pero define los intendentes en seis municipios bonaerenses, así como la victoria presidencial en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.
La diferencia entre el escrutinio provisorio y el definitivo fue de 0,5 puntos porcentuales en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto, ya que se incluyeron los votos de extranjeros, presos, comando electoral y se definieron aquellos que fueron recurridos e impugnados. Por ejemplo, en las PASO hubo una diferencia entre ambos escrutinios del 0,30% en favor de Alberto Fernández, mientras que Mauricio Macri cayó el 0,19%.
En las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, ahora la diferencia a favor de la fórmula presidencial encabezada por Macri fue de 1.525 votos (0,17%) y 18.428 votos (0,86%), respectivamente, en relación con la fórmula liderada por Alberto Fernández. Habrá que ver si en el escrutinio definitivo se mantiene la victoria del actual Presidente en ambos provincias.
De confirmarse los resultados del escrutinio provisorio, quedaría fuera del Senado la representante entrerriana Stefanía Cora, de La Cámpora, quien todavía se esperanza con ser la más joven de la Cámara Baja, con 29 años. Si el kircherismo no logra revertir los 0,23 puntos porcentuales de diferencia, ingresarían Alfredo De Angeli y la radical Stella Olalla, ya que los candidatos de Juntos por el Cambio obtuvieron el 45,64%; frente al 45,41% del Frente de Todos, que enviaría un senador y sería Edgardo Kueider, mano derecha del gobernador Gustavo Bordet.
Además, en el escrutinio provisorio de las elecciones generales se contabilizó el 97,13% de las mesas de votación, frente al 98,67% que se escrutó en las PASO. Eso significa que ahora hay más votos para sumar en el escrutinio definitivo, respecto a los que se agregaron en las PASO.
En la provincia de Buenos Aires hay cinco municipios muy parejos en la elección para intendente: en Roque Pérez el actual intendente del Frente de Todos quedó abajo del candidato de Juntos por el Cambio por sólo 8 votos. En Ramallo sucede algo similar, con una diferencia de 44 votos. En Saliqueló el candidato que apoya a Alberto Fernández sacó 51 votos más que un candidato vecinalista. Y en Maipú el intendente que apoya a Macri ganó por 62 votos contra el postulante kirchnerista, en forma similar a Carmen de Patagones, donde la diferencia es de 103 votos.
En la localidad bonaerense de Pilar también se da una puja que se definirá con el escrutinio definitivo, cuando se terminen de computar el 6,3% de los votos que no se cargaron allí en el escrutinio provisorio y se incluya el 0,20% de votos recurridos, impugnados y del comando electoral, más los de presos y extranjeros. Aunque la suerte estaría casi echada, ya que el actual intendente macrista Nicolás Ducoté perdió por 2.620 votos contra Federico de Achaval, del Frente de Todos,con una diferencia de 1,4% entre ambos candidatos.
Cada distrito hace su propio escrutinio definitivo, que es el único que tiene valor legal. El Código Electoral establece que arrancan 48 horas después de finalizada la votación. En las PASO, cumplieron con ese cronograma las provincias de Córdoba y Santa Cruz. En cambio, los de ciudad y provincia de Buenos Aires, entre otros, arrancaron un día después, a las 8 de la mañana, para combinar los horarios con la jornada laboral de los empleados judiciales.
El escrutinio definitivo bonaerense es el que podría demorar más, hasta mediados de noviembre, según dijo a Télam el prosecretario electoral Leandro Luppi, por la gran cantidad de votos y de categorías que se eligieron en el principal distrito del país.