
Alberto Fernández ya está en la Casa Rosada y mantiene con Mauricio Macri un desayuno con el que inicia el proceso de transición que culminará con su asunción el 10
de diciembre.
El presidente electo llegó acompañado por su vocero, Juan Pablo Biondi; pero la reunión en el despacho presidencial es a solas.
En el Gobierno, previo a la reunión, reforzaron el mensaje que había dado Macri en el búnker de Juntos por el Cambio. “Nos pondremos a trabajar desde el día uno para que esto se lleve adelante de la mejor manera y lo más ordenada posible. Y para que la Argentina pueda dar una muestra de cómo puede sucederse un Gobierno de un color a otro”, prometió.
Desde el comando del Frente de Todos, en la calle México, Nicolás Trotta, coordinador de los equipos técnicos de Alberto, indicó que lo que el mandatario electo ha planteado “es la conformación de un equipo de alrededor de 30 personas que puedan tomar conocimiento de las distintas áreas del Gobierno”.
Y advirtió que “la transición es un proceso como ocurre en cualquier lugar del mundo, donde el gobierno entrante empieza a tomar conocimiento del estado de situación del país”, pero que de ninguna manera habrá un cogobierno ya que “la responsabilidad de gobernar es de Mauricio Macri”.
“Todo lo que ocurre y las decisiones que se adopten hasta el 10 de diciembre van a ser responsabilidad de la gestión de Macri”, remarcó en diálogo con radio La Red. Y enmarcó al endurecimiento del cepo cambiario.
En efecto, pese a la danza de nombres, Trotta aclaró que Alberto está definiendo la conformación de su Gabinete. “Todavía no tiene las personas ‘exactas’ para cada una de las áreas”, precisó.