
Con la incógnita de si habrá o no balotaje entre el oficialista Horacio Rodríguez Larreta y el candidato del Frente de Todos, Matías Lammens, los porteños van a las urnas para
elegir, además de presidente, a su futuro jefe de Gobierno.
La línea decisoria es delgada. Para ganar en primera vuelta en Ciudad se necesita el 50 % más uno de los votos. En las PASO, Larreta obtuvo un 46, 48 % contra el 31,93 % de Lammens. Pero si se le descuentan los votos en blanco -como sucede en la elección general- el macrista hubiera podido ganar sin balotaje con lo justo. Po r eso, la incógnita se mantiene.
En el oficialismo dicen que se preparan para una elección de tres instancias, aunque hicieron todo lo posible para evitar el balotaje. En el entorno de Lammens se entusiasman con forzar la segunda vuelta, pero por lo bajo reconocen: “Depende más de ellos que de nosotros”.
Como contó Clarín, en las últimas semanas el oficialismo trabajó para que más gente vaya a votar este domingo, sobre todo los jubilados y vecinos de zona Norte; el sector geográfico y la franja etaria más afín a Juntos por el Cambio.
También buscaron el apoyo a nivel local del candidato a presidente del Frente Despertar, el liberal José Luis Espert, quien como no lleva postulante en la Ciudad terminó acordando su respaldo a Larreta. En las PASO, parte de los votos de Espert se fueron al voto en blanco en la categoría de jefe de Gobierno.
Mientras tanto, Lammens -que en las PASO logró superar el techo histórico del kirchnerismo en la Ciudad- se focalizó en el Oeste y el corredor centro para conquistar voluntades. A la par, reforzó la zona Sur, donde en agosto le arrebató a Larreta dos comunas. En sentido inverso al oficialismo, con la promoción de dirigentes jóvenes -como la candidata a legisladora Ofelia Fernández (19 años)- el equipo del presidente de San Lorenzo hizo un trabajo fuerte en las escuelas para que los mayores de 16 un público más cercanos al kirchnerismo, vayan a votar.
En el Frente de Todos apuestan a que por estar atado a Macri, Larreta va a caer algunos puntos y eso les permita entrar al balotaje. Si llegan a esa instancia, además, esperan contar con el empuje de Alberto Fernández como presidente electo.
También compiten por la Jefatura de Gobierno porteña el candidato de Consenso Federal, Matías Tombolini, y el del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Gabriel Solano.
El lavagnismo necesita sostener los casi 8 puntos que obtuvo en las PASO para lograr que el diputado Marco Lavagna renueve su banca y la fuerza desembarque en la Legislatura porteña con dos o tres representantes propios. La izquierda, que en agosto tuvo una baja performance (4%) concentró la campaña en el objetivo de que la primera candidata a diputada del espacio, la legisladora local Myriam Bregman, logre ingresar al Congreso.
Este año es el primero en la historia que una elección a jefe de gobierno va atada a la presidencial.
Más de 2 millones y medio de personas están habilitadas a votar en la Ciudad que, además de elegir jefe de Gobierno, renueva 30 bancas en la Legislatura, 12 diputados, 3 senadores y elige comuneros. w