
Los hermanos Fernando (27) y Gonzalo (25) Benítez y la madre de ambos, Nélida Llanos (67), están siendo juzgados desde este lunes por tentativa de homicidio, abuso sexual y privación ilegal
de la libertad. En su vivienda de Güemes al 3700, en Bahía Blanca, mantuvieron retenidas a dos mujeres que lograron escapar en marzo del año pasado y luego relatar el infierno que padecieron.
Las víctimas estaban al borde de la desnutrición, mordidas por perros y con signos de abuso. Fernando es el único que llegó preso al juicio. Sobre él pesa la acusación más grave, ya que es considerado por la fiscalía y las querellas el autor de los ataques. En tanto, el rol de su hermano y el de su madre sería el de partícipes necesarios.
Este lunes declaró ante el Tribunal Criminal 1 la mujer que fue hallada en el patio de la casa en un avanzado estado de desnutrición y al borde de la muerte. Solo escucharon sus palabras los jueces, dos de los acusados —Gonzalo Benítez y su madre— y los abogados de las partes. Fernando Benítez pidió retirarse de la sala del quinto piso del edificio de tribunales en Bahía Blanca antes de que la joven declarara.
La mujer, de 23 años, relató a lo largo de tres horas el calvario que vivió. Su testimonio, apoyado en preguntas de la fiscal de Delitos Sexuales Marina Lara, se vio interrumpido varias veces, debido a las crisis de descompensación que sufrió y de las que pudo recuperarse al menos tres veces para finalizar su exposición.
A lo largo de su relato, la joven detalló los tormentos que padeció durante el mes y medio que estuvo cautiva en la vivienda de Güemes al 3700. Llegó allí a mediados de febrero del año pasado, cuando fue a recoger unas cosas suyas que habían quedado allí y recién pudo salir el 26 de marzo, después de que la huida de la otra de las víctimas —que había llegado después que ella a la casa de los Benítez— permitiera su rescate.
Nélida Llanos (67) está acusada de ser partícipe necesaria de los delitos cometidos por uno de sus hijos.
Según pudo reconstruir Clarín, la mujer comenzó contando a los jueces Ricardo Gutiérrez, Hugo De Rosa y Claudia Fortunati cómo conoció a Benítez vía Facebook y cómo luego se encontró con él en un boliche de Bahía Blanca. La mujer también describió el rotundo cambio de conducta que el hombre mostró una vez que comenzó a convivir con él. Al tiempo comenzaron, relató la joven, los abusos sexuales, los golpes de puño en la cara, los cortes con vidrios en las piernas y otras lesiones con elementos como un cable de computadora.
La detención de uno d elos hermanos Benítez (Archivo Clarín).
La mujer dijo que el mayor de los Benítez le pegaba todos los días y le apagaba colillas de cigarrillos en los brazos, dato este último que está respaldado por los informes periciales oficiales. Los médicos del hospital Penna que la atendieron horas después de ser rescatada concluyeron que su vida hubiera corrido serio riesgo si hubiera continuado en las condiciones en que fue hallada. Durante los primeros días de internación en el hospital municipal, la joven padeció problemas respiratorios y tuvo que ser dializada, por problemas en un riñón.
Para los profesionales, la mujer padece daños psicológicos y físicos de todo tipo, algunos que se advierten a simple vista, como una deformación en su cara, y otros ocultos. La mujer también narró todo lo que le costó al principio aceptar que alguien hacia quien se había sentido atraída, de pronto comenzó a agredirla sin sentido. Dijo que cuando estaba fuera de la casa, Fernando la amenazaba a través de Facebook y que ni Gonzalo ni la madre hacían nada para ayudarla.
En los últimos diez años en Argentina hay un promedio de un femicidio cada 30 horas. Según estadísticas de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, sólo en 2018 fueron 278. La mayoría de los asesinatos ocurren en las casas de las víctimas y son cometidos por parejas o ex.
Dónde llamar
Atención para mujeres en situación de violencia.
Atención a Víctimas de Violencia Familiar.
Bahía Blanca. Corresponsalía.
LGP