
En una jornada calurosa y todavía con alerta de viento Zonda, cerró la votación en la provincia de Mendoza y arrancó el escrutinio para conocer al sucesor de Alfredo Cornejo. Por Martín Bravo
Impulsado por el actual mandatario, el radical Rodolfo Suárez -actual intendente de la Capital- busca ratificar la ventaja a su favor de las primarias del 9 de junio y desde el búnker oficialista se muestran confiados en conseguirlo.
La kirchnerista Anabel Fernández Sagasti -senadora nacional- intenta dar el batacazo con el envión del triunfo de Alberto Fernández en agosto, amplio en todo el país y por tres puntos en este distrito.
Quinta en cantidad de electores (1.406.082 personas estuvieron habilitadas para votar), una de las cinco provincias en poder de Cambiemos y el último mojón antes de las generales presidenciales, la elección fue seguida con atención por la Casa Rosada por el aire que implicaría un triunfo oficialista para encarar la etapa final de la campaña y también por el kirchnerismo, de cara no sólo a la disputa nacional sino también al objetivo de que Matías Lammens llegue a un balotaje en la Ciudad y le arrebate el bastión del PRO a Horacio Rodríguez Larreta.

Último debate antes de las elecciones a gobernador 2019. Foto: Marcelo Rolland / Los Andes
Candidatos y referentes habían pedido a los electores votar lo más temprano posible por el alerta de viento Zonda, con ráfagas de aire caliente y polvo en suspensión en la precordillera y el llano, aunque hasta el cierre de la votación no se había sentido con fuerza en la ciudad. Al mediodía, había votado un 45% del padrón.
“Es una elección provincial, aunque han querido nacionalizarla. Vinieron en aviones privados, hicieron un aparataje digno de la corrupción K”, arremetió Cornejo antes de emitir su voto, con cuestionamientos por la veda electoral, en referencia al acto de Alberto F. el martes, con un grupo de gobernadores y candidatos que llegaron en aviones de las provincias o alquilados.
Suárez provincializó lo más que pudo la discusión y las imágenes de Mauricio Macri aparecieron en el último tramo, pero en afiches pegados y repartidos por militantes kirchneristas. El Presidente no visitó Mendoza en la campaña y no está prevista su llegada esta noche. Al votar, el intendente de la Capital contó que el Presidente lo llamó para desearle suerte. El festejo en esta ciudad quedaría reservado al radicalismo en su alcance nacional: Martín Lousteau ya aterrizó en la provincia y Gerardo Morales llegará al caer la tarde.

Elecciones por la gobernación de Mendoza. Foto: Jose Gutierrez / Los Andes
“Necesitamos que los mendocinos piensen su voto”, dijo Fernández Sagasti cuando fue a votar, y aseguró que estuvo en comunicación con Alberto F. y que este sábado había hablado también con Cristina Kirchner. “Me entristece que el gobernador se vaya de su rol institucional violando la ley”, criticó a Cornejo.
Se espera una elección polarizada y que los resultados comiencen a difundirse cerca de las 21. En las primarias, Suárez fue el candidato más votado (29,47% contra 18,33% de Fernández Sagasti) y el total de Cambia Mendoza -el intendente de la capital derrotó a Omar de Marchi (PRO) y a Fernando Armagnague (UCR)- superó al Frente Elegí por más de siete puntos (42,89% a 35,64%).
La candidata kirchnerista se impuso al peronista Alejandro Bermejo, jefe comunal de Maipú. Lejos quedaron el diputado nacional José Luis Ramón (Protectora, con el 7,29%) y Noelia Barbeito, profesora de historia -la única no abogada de los cuatro-, del Frente de Izquierda, con 3,67%.
Además de gobernador y vice, se elegirán 24 diputados y 19 senadores senadores provinciales, 14 intendentes y concejales en las 4.120 mesas habilitadas para la elección. De esos municipios en disputa, sólo uno (Maipú) está en poder del peronismo. Sin posibilidad de reelección para el máximo cargo, en esta provincia gobernaron cinco peronistas y cuatro radicales desde la recuperación de la democracia y casi siempre con diferencias de un dígito en las disputas por el sillón de San Martín. La excepción fue el triunfo más amplio del PJ con Rodolfo Gabrielli, en 1991. En el caso de un triunfo de Fernández Sagasti sería la primera mujer que gobierne la provincia. Y nunca había sido electa una vice hasta la actual, la radical Laura Montero.
Los oficialistas se mostraron confiados por encuestas que ratificarían la ventaja de las primarias, aunque en los últimos sondeos se mantenía un alto porcentaje de indecisos y dejaban abierta una cuota de suspenso. En caso de un triunfo de Suárez, el Presidente se subiría al triunfo el próximo sábado, con una marcha en esta ciudad. En el comando peronista se mantenían en comunicación con los referentes de Alberto F.
Antes de la veda hubo una seguidilla de cinco debates organizados por medios, universidades y cámaras empresarias. La discusión por la habilitación de la megaminería a cielo abierto -actualmente la ley provincial la prohíbe- fue una de las discusiones durante la campaña. En el último en Canal 9, los principales candidatos dejaron de manifiesto sus estrategias en el primer minuto para expresarse: Suárez ponderó la gestión de Cornejo, pidió “tener memoria” y cuestionó las administraciones de Celso Jaque y Francisco Pérez. Fernández Sagasti arrancó con que cada día se pierden 35 empleos en la provincia y nombró a Alberto F. “La macroeconomía está enferma hace muchísimos años”, respondió luego el radical. “Yo no soy Paco Pérez, él tampoco es Cornejo”, replicó a su vez la kirchnerista.
fuente clarin