

La Cámara Federal porteña resolvió confirmar el procesamiento “por el delito de defraudación con influencia mentida en grado de tentativa”, según consta en el fallo al que accedió
La denuncia que dio origen a esta causa, que llevan adelante el juez Sebastián Casanello y el fiscal Eduardo Taiano, fue presentada por el propio Rívolo luego de que trascendiera una grabación en la que Liñani decía conocerlo y le prometía a la familia de un imputado de la causa de los cuadernos gestionarles una mejora judicial.
Liñani se había presentado ante los hijos de Ricardo Barreiro, un ex colaborador de Cristina Fernández de Kirchner, y les había asegurado que podía ayudarlos a alivianar la situación judicial de su padre, que había sido detenido por el juez federal Claudio Bonadio.
El imputado le había remarcado a Pablo Barreiro “la necesidad de recurrir a los servicios de Marcelo D’ Alessio –ahora preso por espionaje y extorsión en el marco de otro expediente-, y Rodrigo González, a quienes describió como las personas que podían ayudarlo a ejercer su defensa técnica”.
En el fallo firmado por los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia se sostiene, entre otras cosas, que está fuera de discusión que era mentira que Liñani siquiera conociera al fiscal federal Carlos Rívolo, como sostuvo ante sus interlocutores.