
El reperfilamiento de la deuda por US$ 101.000 millones que anunció el miércoles el ministro de Hacienda Hernán Lacunza no fue bien recibido por el mercado. El primer efecto se vio
en el llamado “premarket” de Wall Street, que mostró caídas en las acciones y bonos argentinos.
Ya en el arranque de la jornada, el dólar sube dos pesos en el Banco Nación, a $ 62. Había cerrado en $ 60,17 según el promedio del Central y luego de que la entidad monetaria desembolsara US$ 367 millones para contenerlo.
En el mercado mayorista, que es en el que operan bancos y empresas y al que “copia” después el minorista, la divisa pega un salto de $ 1,29, a $ 59,31.

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Los bonos con vencimiento en 2021 caen 2,82 centavos a 50,72 centavos por dólar, lo que eleva los rendimientos hasta 56.94%. El bono centenario cotizaba en sus mínimos, en US$ 42,04.La baja de los bonos hundía el riesgo país a 2.216 puntos básicos, frente a los 2.112 del miércoles. Es el valor más alto desde la reestructuración de la deuda en 2005.
Las acciones también muestran caídas en el premarket: con retrocesos de entre 2 y 5%.
Es probable que los bonos argentinos sigan bajo presión inicialmente hasta que exista “mayor claridad” sobre las políticas futuras debido al aún pesado posicionamiento, según escribieron analistas de Morgan Stanley.
“La decisión aparentemente unilateral de cambiar el perfil de la deuda en ausencia de un plan económico más amplio parece una estrategia poco sistemática y no convincente para la capacidad de pago de la deuda”, escribió Siobhan Morden, director de estrategia de renta fija para América Latina de Amherst Pierpont Securities, según la agencia Bloomberg.
La probabilidad implícita de impago a cinco años se sitúa en el 92%, según el precio de los credit default swaps de CMA. El mismo indicador para contratos de 1 año ha aumentado al 50%.
“Es casi como si la administración Macri estuviera obligando al equipo de Alberto Fernández a comprometerse previamente con un plan económico impopular antes de las elecciones y compartir la responsabilidad de la crisis económica actual”, escribió Morden. “Sin embargo, el comportamiento responsable no es típico de los políticos durante un ciclo electoral”.
NE