
Hernán Lacunza ni siquiera pudo ser oficializado como nuevo ministro de Hacienda de la Nación, porque su nombramiento se produjo durante un fin de semana. Pero por la magnitud de
la crisis política y económica que intenta aplacar el Gobierno, sin embargo, ya entró en funciones este domingo.
El ex funcionario bonaerense, que reemplazará a un golpeado Nicolás Dujovne, renunciado tras los anuncios económicos del presidente Mauricio Macri, se reunió en la mañana de este domingo con el equipo que lo acompañaba en al gestión provincial. Y, según adelantaron en su entorno, también tiene previsto juntarse con su antecesor y con el otro hombre clave de la economía: el titular del Banco Central, Guido Sandleris. Los verá por separado.

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“Con (Mauricio) ya habló por teléfono y se juntarían mañana (por el lunes)”, ampliaron a Clarín cerca del flamante ministro nacional. Aunque remarcaron que el encuentro aún no está cerrado. Respecto a la reunión de Lacunza con su equipo económico, incluyó a Damián Bonari (su reemplazante en la Provincia), Sebastián Katz, Milagros Gismoni y Pedro Rabasa, entre otros. Fue un desayuno en la casa del ministro.
La urgencia en la asunción del flamante funcionario nacional quedó plasmada en su propio nombramiento: debió volverse de unas vacaciones en Neuquén para asumir el cargo más apuntado adentro y afuera del Gobierno.
– Por un lado, hay coincidencia generalizada de que la paliza electoral que le propinó Alberto Fernández a Macri el último domingo sólo se explica por una extensísima recesión económica.
– Y por el otro, ese resultado contundente desató una nueva crisis cambiaria, que llevó el dólar en cuestión de días de 46 a 58 pesos. Con ese panorama debe lidiar desde este fin de semana Lacunza.
El otro apuntado por la debacle electoral es el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Pese a los rumores que lo daban fuera del Gobierno, por ahora sigue en su cargo. “No creemos que haya cambios en estos días”, respondieron cerca del jefe de ministros sobre una eventual salida del propio Peña u otros funcionarios.
Respecto a la agenda de Lacunza, que asumiría formalmente recién el martes ya que este lunes fue declarado “día no laborable”, se descuenta que aprovechará estas horas para preparar los primeros pasos que marcarán el arranque de su gestión y le propondrá al Presidente cuando se vean cara a cara.
El cambio de rumbo, respecto al déficit cero y la rigidez monetaria que impulsaba Dujovne, como parte del acuerdo con el FMI, quedó marcado por los anuncios que hizo el propio Macri tras la durísima derrota electoral. Entre otras cosas, congelamiento de naftas, mejoras en Ganancias para asalariados y bono para beneficiarios de AUH, y eliminación del IVA por tres meses para productos de la canasta básica.
Se supone que el camino de Lacunza debería ir por ese lado: menos señales al Fondo (cuyo acuerdo volverá a incumplirse y habrá que rediscutir) y más a los votantes. Como utopía o señal de supervivencia, en el Gobierno creen que deben mostrarse competitivos hasta el final.