Se trata de uno de los municipios bonaerenses más postergados en cloacas, asfalto y obras hídricas. Su intendenta Verónica Magario decidió poner la plata en el banco.
La Matanza, uno de los municipios bonaerenses más postergados en infraestructura, asistencia social e inversión pública tiene guardados casi $ 10.000 millones en un plazo fijo en el Banco Provincia, según un informe del programa Periodismo Para Todos (El Trece).
En total, esa administración del Conurbano tiene depositados $ 9.200 millones en el banco público provincial para aprovechar las altas tasas de interés que ofrece esa entidad financiera.
El secretario de Hacienda del municipio y exdiputado kirchnerista, Roberto Feletti, admitió la inversión.
Justificó la situación al afirmar que ese monto guardado por el municipio “responde a una política de un ahorro fiscal desde 1999 que se potenció en el ultimo año con las tasas que paga el Banco Provincia”.
Ese monto, que por estar depositado no puede ser destinado a inversiones en el municipio, equivale a lo que necesitaría La Matanza para tener más de 950 calles asfaltadas a lo largo en todo el distrito. Con ese dinero, el partido gobernado por Verónica Magario podría abastecer además de cloacas a casi 5.300 hogares y de agua potable a 5.100 familias.
Críticas
“Actualmente el 40% de las casas del segundo y tercer cordón del partido no cuentan con esos servicios”, afirmó el diputado provincial de Juntos por el Cambio, Hernán Berisso.
“En La Matanza actualmente existen 121 villas y asentamientos y el Estado municipal no está presente”, apuntó Berisso.
“Si no hubiéramos conformado este fondo tendríamos una crisis fiscal y una demanda social creciente que sería difícil de sostener”, dijo ante PPT.
Por su parte, el economista y experto en administración pública Rafael Flores explicó que “lo habitual es que los municipios tengan un mes o, a lo sumo, un mes y medio de ingresos para cubrir deficiencias en la recaudación”.
“Un porcentaje de sus ingresos suele estar guardado, pero cuando tenés el equivalente a más de un año de sueldos, lo que se está marcando es un problema de gestión. No es bueno que tenga déficit ni superávit, porque eso implica que hay necesidades que no se están cubriendo”, comentó.
