

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, afirmó este martes, al conmemorarse el Día Mundial contra la Trata de Personas, el “enorme desafío que tenemos como Estado
de asistir, acompañar y proteger a las víctimas de este delito luego de ser rescatadas y evitar que se las revictimice”.
Puntualizó que la trata de personas es “un delito y una violación a los derechos humanos”, porque “atenta contra la libertad y la dignidad de las personas”, e “implica el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas para fines de explotación sexual o laboral”.
Destacó que cuando se habla de trata de personas “nos estamos refiriendo a organizaciones que se dedican al crimen organizado, cuyas consecuencias son gravísimas para la seguridad, bienestar y los derechos humanos de las víctimas”.