
En una escala del viaje de retorno a Buenos Aires, el ministro Dante Sica dialogó con Clarín sobre las que entiende son las principales virtudes del acuerdo de libre comercio alcanzado
entre los socios del Mercosur y la Unión Europea. Relativizó los temores por la falta de competitividad del sector industrial argentino. Por Ezequiel Burgo
– ¿Qué sectores se beneficiarán más y cuáles serán los más desafiados?
– Las áreas productoras de alimentos y bienes industriales de origen agropecuario experimentarán un gran de desarrollo. También la industria. El país produce bienes de nicho y van a encontrar clientes en Europa que de hecho ya los tienen. Los sectores de software y servicios profesionales basados en conocimiento podrían beneficiarse por la mayor interacción entre ambas economías porque el mercado común se ampliará.
– ¿Pero qué hay con los productos industriales relacionados al autopartismo o la industria automotriz? Van a poner el grito en el cielo.
– Tienen tiempo de sobra, cerca de quince años. Dentro del esquema fueron ubicados en las canastas que ofrecen una baja gradual más extendida en el tiempo. No hay ninguno que pueda decirme que no conoce el tema. La primera oferta la preparé yo en 2002 [N.E.: Dante Sica fue secretario de Industria del gobierno de Eduardo Duhalde]. De todas maneras el impacto de este acuerdo en cada sector dependerá mucho de la posición competitiva de cada uno de ellos. El trato sólo define una cancha de juego, ofrece un marco. Y en ese sentido da un panorama cierto de cómo serán en el tiempo los aranceles y las cuotas. En septiembre vamos a Milán con productores de calzados de Argentina. Son firmas competitivas y con estas condiciones lo serán más. Pero hay nichos: hay firmas que podrán ingresar a vender sus productos y otras no.
– ¿La ex Presidente Cristina Fernández empujó el acuerdo?
– Se presentó una oferta en 2004 y una segunda en 2010. Ahí hubo una pelea porque la UE no aceptó la oferta. Se mantuvieron congeladas las negociaciones y en 2014 Cristina quiso reflotar el acuerdo una vez más. Pero no tuvieron ni la metodología ni la actitud correcta. Se entró en otro impasse y se retomó todo en 2016. Esta firma es un gran mérito de la administración de Mauricio Macri porque es el Presidente que más empujó. Se puso al frente de la negociación e hizo gestiones con los líderes de la Unión Europea.
– ¿Cómo va tomar el mercado este acuerdo en los próximos días?
– Como un buen signo, como que Argentina va en la dirección que venimos diciendo desde hace tres años y medio. Estamos en un período de reformas.
– ¿Qué significa este trato para la macroeconomía?
– Porque tengas un tratado de libre comercio no significa que la economía te va a andar bien. Este acuerdo es un paraguas sobre el cual el Gobierno coordinará la política de modernización en temas laborales y de eficiencia. También define la cancha para otras reformas necesarias para mejorar la competitividad de la economía como procesos de certificaciones, bajar costos logísticos y la eficiencia burocrática de la aduana. Si el país sostiene la competitividad cambiaria entonces a los sectores que antes les costaba más integrarse al mundo ahora les sería más fácil.
– ¿Cómo impacta sobre el acuerdo con el FMI?
– El programa del FMI y este tratado son complementarios. No hay micro exitosa con una macro inestable. Si Argentina no baja la inflación y recupera la moneda, todo lo que hagamos con la microeconomía no servirá de nada. El tratado de libre comercio y las políticas para bajar los costos de nuestra economía son complementarias al acuerdo con el FMI y en todo caso le dan más viabilidad.
– Macri prometió inversiones y no llegaron, ¿por qué con este acuerdo así?
– Vamos a ver muchas inversiones europeas establecerse en Argentina. Muchos sectores de la UE que tenían desconfianza e incertidumbre sobre el país, que decían que se cambian las reglas o no tenemos otros estándares, bueno… ahora tienen reglas del primer mundo acá también. Es una mejora en la calidad institucional.
– ¿Cuánto tiempo llevará la puesta en a punto y aprobaciones de los parlamentos?
– Estimo un año y medio. Pero puede pasar que mientas ocurra el proceso de votación de los congresos, la Comunidad Europea pueda adelantar la vigencia del acuerdo. Pero eso depende mucho del análisis que hagan ellos.
– El ex Presidente Carlos Menem en su momento se subió a la ola de apertura en el mundo. Hoy Europa firmó cinco acuerdos como estos en cuatro años, ¿se aprovechó una ventana?
– Hay un contexto internacional donde se cuestiona el multilateralismo. La crisis de 2009, el impacto de la tecnología en el mercado de trabajo, la irrupción de Donald Trump, el rol de la OMC y la guerra comercial entre Estados Unidas y China, tienden a cuestionar las reglas establecidas. Este acuerdo es de gran valor institucional porque Argentina juega lo mismo que quiere el mundo.
fuente clarin