

“Hoy estamos acá, casi 6.000 rutas en la provincia que estaban abandonadas y hoy son una realidad; es como si hubiéramos pavimentado de norte a sur la
La variante de San Andrés de Giles sobre la RN 7 es una nueva autopista que bordea esta localidad evitando que el tránsito pasante y de cargas tenga que atravesarla, beneficiando a más de 9.000 usuarios al día.
Vidal manifestó que cuando le preguntan qué significan estas obras, responde “mucho mas que cemento”.
“Son certezas, las certezas de miles de trabajadores que han trabajado en las obras estos años, que tuvieron la certeza de tener un trabajo, de empezar y terminar el día con un trabajo de calidad, la certeza de que los impuestos que pagan con tanto esfuerzo los bonaerenses van a lugares que se pueden mostrar, a obras que empiezan y terminan”, subrayó.
En esa línea, agregó: “Significa la certeza de que no nos teníamos que resignar, de que valía la pena apostar por un cambio, a trabajar juntos, al sí se puede, esa certeza de que valió la pena estar acá”, porque apuntó que “donde había un cartel que contaba muertos hoy hay una ruta bien hecha para todos los vecinos”.
La obra había sido licitada en 2014 pero nunca comenzó hasta 2017 y para su construcción se invirtieron $1.751 millones.
El nuevo tramo de autopista de ocho kilómetros permite bordear el tejido urbano de San Andrés de Giles para optimizar la circulación del tránsito, evita el cruce de la ruta Nº 7 con la ruta provincial Nº 41 mediante un cruce de alto nivel.