
“Candela sigue en coma, producto de una cetoacidosis diabética, una insuficiencia renal y un edema cerebral pero logramos que la trasladaran a un hospital de Santo Domingo de mayor complejidad diabética
y el caso es monitoreado por médicos del Garrahan”, dicen a Clarín allegados a la familia de la adolescente de 15 años.
Candela Aylen Saccone (15) vive en Villa Ballester y había viajado con su familia a Punta Cana, en la República Dominicana, para disfrutar de unas vacaciones.
Se indicó su traslado al Hospital General de la Plaza de la Salud. Y fue entonces que aparecieron las trabas burocráticas.

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El jueves 19 de junio, día en que regresaban a Buenos Aires, sufrió una descompensación que terminó en una pesadilla porque el seguro de cobertura médica no se hizo cargo en lo inmediato del traslado a un centro de alta complejidad.
“Empezó a sentirse mal de la panza, con mucha sed y ganas de hacer pis todo el tiempo. Cuando la estaban atendiendo en la salita del hotel se desmayó y cuando la trasladaban a la clínica entró en coma”, cuenta Ana Callero, abogada y amiga de la familia de Candela.
La adolescente fue internada inicialmente en la Clínica Canela 1 de La Romana. Eldiagnóstico fue cetoacidosis diabética, insuficiencia renal y edema cerebral. Había que trasladarla a un hospital de mayor complejidad en Santo Domingo, la capital del país, ya que que no tenían allí los elementos necesarios para la gravedad de su cuadro.
Y fue entonces que aparecieron las trabas burocráticas. Según la versión de la familia, la empresa Assist Card se negó a brindarle el servicio de asistencia al viajero que la familia había contratado. Y la desesperación de los padres de Candela los llevó a denunciarlos públicamente.
El miércoles la llevaron al Centro Médico Punta Cana, donde le diagnosticaron cetoacidosis diabética y explicaron que había que inducirla al coma.
“Sólo cuando el caso llegó a los medios nos respondieron. Recién anoche (por el viernes) se comunicaron de la empresa Assist Card para presentarse con la familia y este sábado, me llamó Federico Tarling para decirme que cubrirían todo, hasta el traslado a Buenos Aires. Ojalá cumplan“, detalló Callero, que asesora legalmente a la familia.
Para entonces, la nena ya había sido trasladada al Plaza de la Salud Hospital General, de Santo Domingo, un centro que tiene mayor complejidad pediátrica y donde Candela está internada en terapia intensiva.
La familia, igualmente, se puso en contacto con médicos del hospital Garrahan, que no sólo recomendaron el inmediato traslado a Santo Domingo sino que ahora que ya lo lograron, monitorean el cuadro de Candela. “Junto con los doctores dominicanos, ellos van a decidir cuándo traer a la nena a Buenos Aires”, explicó la abogada.
Según Callero, fue la cónsul argentina en Santo Domingo, María Emilia Rinaudo, quien gestionó una cama en el hospital de la capital dominicana. “Ellos no la gestionaban”, se quejó la abogada de la actitud de la empresa de seguros de salud.
Mientras la ambulancia se dirigía hacia la Clínica Canela 1 para inducirla al coma, su estado se agravó y cayó en coma de manera natural.
Es más, aseguró que “la familia debió poner de su bolsillo 10 mil dólares como garantía en el hospital de Santo Domingo”.
“Es una cuadro reversible pero si no se toman las medidas en tiempo y forma se agrava. Ella está muy grave“, dijo Callero y reveló que la nena no era diabética sino que en este episodio se le declaró la enfermedad.
“El hotel ayudó, la Cancillería ayudó pero los obstáculos los puso la empresa que debía ofrecer la cobertura”.
¿Qué tiene Candela?
Especialistas en medicina interna y endocrinología consultados por Clarín explicaron que “la cetoacidosis diabética es una descompensación del diabético tipo 1, que suele marcar el inicio de la enfermedad”.
Indicaron: “En más del 90% de los casos, la diabetes tipo 1 es enfermedad autoinmune del páncreas, lo que significa que deja de producir insulina ante su destrucción“.
También destacaron que “la enfermedad suele despertarse ante situaciones de estrés, que puede ser desde una infección en el cuerpo hasta un robo o un viaje. Y ahí se produce la descompensación”.
La evolución es muy corta. “Los primeros síntomas suelen ser mucho hambre, pis y sed, acompañado de pérdida de peso. Además, están irritables, confusos y con sueño hasta que se produce la descompensación, pudiendo llegar al coma”, detallaron las fuentes.
La diabetes tipo 1 es un “cuadro agudo que afecta a niños y adolescentes. Tiene una evolución muy rápida y una alta tasa de mortalidad, dependiente de la gravedad del cuadro y de la rapidez con que se instala el tratamiento adecuado”.
GS