
de coyuntura del Ieral de la Fundación Mediterránea.

El trabajo realizado con la coordinación del economista Jorge Vasconcelos explica que para analizar el peso del Impuesto a las Ganancias se toman sueldos constantes de 2016, y se compara cómo evolucionó la presión sobre el salario bruto y el neto para trabajadores con y sin cargas de familia. Para 2019, el informe toma en cuenta tres escenarios en función del aumento salarial que finalmente se acuerde: de 36%; 39% y 42%.
“Así, se tiene que para un trabajador casado con hijos que en 2018 tuviera ingresos por $33.020, no hay diferencias en la presión tributaria, ya que de 2015 a 2019 la carga por Ganancias fue 0”, indica el trabajo del Ieral. En cambio, “para ingresos por $82.550 en 2018, hay cierta reducción de la carga, ya que ésta pasa de 14,2% en 2015 a 10,8% en 2019 (suponiendo actualización salarial del 39%), aunque hay una leve suba respecto de 2018 cuando la incidencia fue de 9,7%”.