“En todo supuesto, inclusive con resolución judicial que pudiere darle soporte, las escuchas telefónicas encuentran la restricción propia del derecho de defensa en juicio y el secreto profesional en relación a la divulgación, en medios o programas periodísticos, más si se trata de personas privadas de su libertad, y, a su vez, puedan referir a conversaciones con sus abogados”, dijo en un comunicado la entidad conducida por Máximo Fonrouge.
El Colegio de Abogados capitalino aclaró que “no cuestionamos que se ordenen intervenciones telefónicas” pero agregó que “sin embargo, como toda medida que invade la privacidad o roza derechos fundamentales de las personas, debe ser administrada con prudencia y reservada a aquellos casos donde no exista la posibilidad de obtener la información por medios menos gravosos”.
“Ciertamente, su utilización es censurable cuando se la emplea como mera ‘expedición de pesca'”, añadió la entidad.