
Tristan y Blake Barrass, dos hermanos de 13 y 14 años, jugaban a los videos como todas las tardes después del colegio, cuando se empezaron a sentir mal. Se descompensaron, pero
llegaron a enviarle un mensaje a sus amigos a través de la consola Nintendo Switch que usaban siempre. Horas después, murieron en un hospital de Sheffield, Inglaterra.
La justicia cree que la madre y el tío los envenenaron. Se confirmó a través de un examen médico que los chicos murieron con 12 minutos de diferencia en la mañana de 24 de mayo. Tristan fue declarado muerto a las 9.14 y Blake a las 9.26.
Sarah Barrass, de 34 años, fue acusada del homicidio de los chicos junto a su tío Brandon Machin, de 37 años. Frente al Tribunal de Sheffield, la mujer lloró y dijo que era inocente.
Sarah Barrass, de 34 años, fue acusada por el crimen.

Planeta redes | Te contamos cuáles fueron las historias más compartidas en Facebook, y lo que fue tendencia en Twitter e Instagram.
Recibir newsletter
El juez les dictó la prisión preventiva y en noviembre se tomará una decisión judicial de fondo. De acuerdo a lo que sospechan los investigadores, la mamá de los chicos les dio de tomar algo que estaba envenenado. El hombre, además, enfrenta otros dos cargos de asesinato.
Tristan apareció en 2017 en una serie de la BBC en la que fue filmado con su pelo teñido. En ese momento contó que había decidido teñirse el cabello de amarillo para ayudar a recaudar dinero para un amigo que tenía cáncer.
Tristan, en el documental de la BBC de 2017.
Durante la investigación, al momento no quedaron claras las causas que motivaron los crímenes. El domingo se celebró una vigilia en la iglesia a la que iban los pequeños.