
Washington, corresponsal
Con el argumento de que Cuba apoya a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, el presidente estadounidense Donald Trump endureció este martes las sanciones contra La Habana al prohibir
los viajes educativos grupales de estadounidenses a la isla.
“Cuba continúa desempeñando un papel desestabilizador en el Hemisferio Occidental, proporcionando una plataforma comunista en la región y apoyando a adversarios estadounidenses en lugares como Venezuela y Nicaragua al fomentar la inestabilidad, socavar el Estado de derecho y suprimir los procesos democráticos”, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, al anunciar las medidas en un comunicado.

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El funcionario agregó que “estas acciones ayudarán a mantener los dólares estadounidenses fuera del alcance de los servicios militares, de inteligencia y de seguridad cubanos”.
Así, Estados Unidos ya no permitirá los viajes educativos y culturales grupales, conocidos como “pueblo a pueblo”. Esta modalidad había sido utilizada por miles de ciudadanos estadounidenses para visitar la isla. Implica viajar con una agencia basada en Estados Unidos, en grupo, con un guía e itinerarios fijos.
El Tesoro también anunció que denegará los permisos para viajes en vuelos y barcos privados. Sin embargo, los vuelos comerciales y los viajes para grupos universitarios, investigaciones académicas, periodistas y reuniones profesionales aparentemente continuarán sin restricciones.
“Elimina la categoría pueblo a pueblo, la manera más común para el ciudadano medio estadounidense de viajar a Cuba”, dijo Collin Laverty, de Cuba Educational Travel, a la agencia AP.
Estas medidas significan un paso más en el endurecimiento de las relaciones entre Washington y La Habana, que dieron un fuerte giro con la asunción de Trump.
Tras décadas de tensiones entre ambos países, los gobiernos de Barack Obama y Raúl Castro decidieron dejar atrás los vestigios de la Guerra Fría y reanudar las relaciones diplomáticas en diciembre de 2014.
Pero con la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017 la política estadounidense hacia la isla cambió: el republicano no solo congeló los avances políticos bilaterales sino que también puso trabas al incipiente comercio y turismo.
Trump considera al régimen cubano como un protector político del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua.
El Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, ya había anunciado en abril restricciones a los viajes de no familiares a Cuba, porque los consideraba una forma “velada de turismo”. También había limitado el envío de remesas a la isla a 1.000 dólares por cuatrimestre.
Estas medidas tienen un fuerte impacto en la economía cubana, ya afectada por el cese del envío del petróleo subsidiado desde Venezuela.