
Ratificar Cambiemos, aunque con condiciones. La primera: ampliar la coalición. La segunda: abrir un debate sobre “la mejor oferta electoral” para octubre. Esa es la postura que gana fuerza entre los
referentes radicales que prometen reunir mayoría en la Convención Nacional del próximo lunes en Parque Norte.
Allí, los socios de Mauricio Macri deberán dirimir la estrategia para las presidenciales. El jefe partidario, Alfredo Cornejo, hizo circular en las últimas horas un documento – al que tuvo acceso Clarín-, que contiene esas resoluciones como corolario de argumentos críticos y autocríticos sobre la marcha de Cambiemos desde su conformación en 2015.
Enseguida obtuvo guiños de otros referentes de peso en el partido, como Gerardo Morales y Enrique “Coti” Nosiglia, entre otros dueños de porciones decisivas de convencionales, por lo que -según afirmaron fuentes partidarias- va camino de obtener la aprobación, aún en el marco de una discusión que se pronostica larga, vibrante y fogosa.
Enriwque Nosiglia sale de la cena de referentes radicales en Plaza Mayor, el jueves pasado a la madrugada. Foto: Rolando Andrade

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El texto lleva como título provisorio “Una nueva coalición de gobierno para construir una Argentina sana y previsible”. Es decir que del texto surge que Cambiemos podría seguir en pie, pero con otro nombre.
“Las dificultades fueron subestimadas y las propias capacidades sobrestimadas”, diagnostica el texto sobre la gestión de Macri.
Ernesto Sanz se retira de Plaza Mayor, donde la UCR acordó la semana pasada la propuesta para la Convención Nacional.
En tanto que las conclusiones traducen el formato que Cornejo les anticipó en la cumbre gastronómica de la semana pasada en Plaza Mayor, a la que fueron los ya citados más otros referentes, como Ernesto Sanz, Angel Rozas, Mario Negri, Luis Naidenoff y José Cano.
Allí justificó su propuesta pública sobre la necesidad de sumar al Peronismo Federal (nombró a Roberto Lavagna y a Sergio Massa), de repensar si María Eugenia Vidal no mide más que el Presidente o si en todo caso la UCR puede aportar a otro presidenciable (¿Martín Lousteau? ¿El propio gobernador mendocino?) para competir con Macri en las PASO.
Por eso será que el primero de los puntos resolutivos habla de explorar acuerdos electorales con sectores “comprometidos con la defensa del sistema republicano”. Un asunto que el PRO ya rechazó y que algún peronista, como Lavagna, condicionó a que Cambiemos postule en las primarias a la gobernadora.
Detrás de esa hojarasca está el caracú del documento: la nominación de una Comisión de Acción Política (Cornejo, Morales y Coti más algún otros, se comentaba anoche en los pasillos del Congreso) para negociar mano a mano con la Casa Rosada.
Los resultados serían llevado al Comité Nacional, que controla ese tridente, para la aprobación final del frente que integrará la UCR en octubre. Es una concesión al sector que ya arregló con Lavagna y que integra el vicepresidente segundo del partido, Federico Storani, junto a Ricardo Alfonsín.
El mandato a la comisión es que fije condiciones de paridad para la UCR en las decisiones de un futuro gobierno. Y la apertura a la discusión de listas de unidad (¿se conformarán con una eventual oferta de Macri para completar la fórmula?) o la confrontación en primarias. En caso de competencia para la presidencial, se prevé unificar abajo: los radicales no quieren una PASO contra Vidal. Por eso serán clave los convencionales bonaerenses que responden al vicegobernador, Daniel Salvador.