
La economía europea frena. La Comisión Europea presentó este martes, a menos de tres semanas de unos comicios continentales clave para el futuro del bloque, unas sombrías perspectivas económicas. Bruselas
rebaja las previsiones que había presentado a finales del año pasado y augura para este año un crecimiento del PBI de la Unión Europea del 1,4%.

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Los 19 países que comparten el euro crecerán un 1,2% de media.Entre las grandes economías europeas la peor parada del ejercicio de prospectiva es Italia, que apenas crecerá un 0,1%. Alemania, el motor económico del euro, lo hará un 0,5%. Francia y el Reino Unido crecerán un 1,3%. España un 2,1%. Los mejores comportamientos los darán Malta (5,5%) y Polonia (4,2%). Y, salvo excepciones, los países del lado oriental del bloque crecen más que los del lado occidental.
Los datos presentados por el comisario europeo de Economía Pierre Moscovici confirman que Alemania está metida en un problema de crecimiento que frena a toda la Eurozona y que Italia está al borde de la recesión. El informe apunta como responsables del frenazo a las tensiones comerciales mundiales y la incertidumbre que genera el Brexit, la salida británica de la UE. Bruselas apunta también al menor crecimiento chino (que frena las exportaciones europeas).
Preocupación. El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, ofrece una rueda de prensa este martes en Bruselas (EFE).
La bronca comercial entre el Washington del proteccionista Donald Trump y un Beijing que crece menos afecta directamente a los europeos. Menos comercio mundial y más riesgo de medidas proteccionistas daña a unas economías que tienen excedente comercial y entre ellas a una potencia exportadora del tamaño de Alemania.
El vicepresidente de la Comisión Europea Valdis Dombrovskis dijo este martes que el proteccionismo es la causa principal del frenazo europeo. Dombrovskis sostuvo que “los riesgos, en el plano exterior, se deben a una agravación de los conflictos comerciales así como a la debilidad de los mercados emergentes, en particular de China”. Dombrovskis también recordó que preocupa la hipótesis de un Brexit sin acuerdos.
Mientras España es por ahora el buen alumno entre las grandes economías del bloque (sus últimos datos muestran que sigue creando empleo, reduciendo el rojo fiscal y creciendo por encima del 2%), Alemania es la principal preocupación del Ejecutivo europeo. Su modelo económico está centrado principalmente en la exportación y, si el mercado global se constipa, Berlín agarra una pulmonía. En octubre de 2018 Bruselas esperaba que Alemania creciera este año un mínimo de un 1,8%. Ahora espera un crecimiento de apenas 0,5%.
Diálogo. La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, conversa con el comisario europeo de Presupuesto, Günther Oettinger (EFE).
Pero si Berlín preocupa, todos los focos están puestos sobre Italia. Su crecimiento para 2019 será de apenas un 0,1%, el rojo fiscal (-2,5% en 2019 y -3,5% en 2020) violará las normas del bloque y su deuda alcanzará la tasa histórica del 133,7% del PBI. La relación entre Bruselas y Roma se deterioró desde la llegada al poder en Italia del gobierno de coalición que forman los populistas del M5S y los ultraderechistas de La Lega.
Bruselas no quiso hacer más sangre, pero la bronca con Roma puede llegar cuando en junio la Comisión Europea publique las “recomendaciones” económicas país por país, que en el caso italiano irán en contra de la política económica ejecutada por el M5S y La Lega. Varios gobiernos señalan con el dedo a los italianos.
El primer ministro austríaco Sebastian Kurz (que también gobierna en coalición con un partido ultraderechista) dijo el pasado lunes que Italia “amenaza al conjunto de la Eurozona si la UE no endurece sus normas en materia de endeudamiento público excesivo”. Kurz pidió sanciones “para que Italia no ponga en peligro a toda la Eurozona”.
Moscovici dijo que, a pesar de sus propias previsiones, que ven un frenazo económica en Europa, el Ejecutivo considera que “la economía europea aguanta bien frente a una coyuntura mundial menos favorable y a incertidumbres persistentes. Pero tenemos que estar preparados para apoyar más a la economía si fuera necesario, a la vez que seguimos con nuevas reformas que generen más crecimiento”.