

La decisión fue de los jueces ante quienes se someterá a ese debate oral y se requirió al Programa de Asistencia de personas bajo vigilancia electrónica, “que
“No puede soslayarse que la probabilidad de que la salud del nombrado Suárez se deteriore en prisión pone en riesgo también la propia realización del juicio oral y público -fijado para el 6 de junio próximo- en presencia de todos los imputados”, sostuvieron los jueces.
Los magistrados Néstor Costabel, María Gabriela López Iñiguez y Daniel Obligado remarcaron que “si bien subsiste la posibilidad de entorpecimiento durante el debate, el Tribunal entiende que permanecerá adecuadamente neutralizado, en el mismo grado, a través de la estricta permanencia de Suárez en su domicilio y su monitoreo a través de la sujeción a un dispositivo electrónico”.