
Vive en Los Polvorines, con su papá. Tiene 25 años, es obrero de la construcción y se llama Sergio Correa. El sábado a la madrugada, después de jugar al fútbol, decidió
ir a tomar una cerveza al boliche de la vuelta. Unas horas después fue brutalmente golpeado por cuatro hombres, dos de los cuales trabajaban en ese local, y ahora está internado en terapia intensiva, en coma. La familia y varios testigos aseguran que, para colmo, todo fue parte de un absurdo: los patovicas del boliche lo habrían confundido con otra persona.

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes
Recibir newsletter
Los relatos abundan, pero la feroz golpiza fue registrada al detalle en un video tomado por las cámaras urbanas de la municipalidad de Malvinas Argentinas. Ahí se verifica la participación de varios hombres que golpean brutalmente a Sergio, hasta dejarlo inconsciente sobre el asfalto, en la puerta del boliche, que aunque el sábado por la noche pretendió abrir unas horas, el domingo fue finalmente clausurado. Se llama Camelot – pool club.
Fuentes de la Unidad Fiscal N°23 confirmaron que por el momento “no hay detenidos, pero sí cuatro imputados por lesiones graves, que están notificados de su situación. Dos de ellos son empleados del local”. En el video se ve con claridad la remera negra que algunos de ellos llevaban puesta, con la leyenda “prevención”.
Desde la Policía bonaerense aclararon que Sergio se encuentra internado en el Hospital Municipal de Trauma y Emergencias Dr. Federico Abete (de la localidad de Pablo Nogués), con diagnóstico de traumatismo grave de cráneo. Desde la fiscalía agregaron que “se está esperando el informe médico detallado con las lesiones que tiene en la cara”.
Sergio Correa, está en coma tras haber sido golpeado por patovicas en Los Polvorines.
Ángel, el padre Sergio, diálogo con Clarín y aseguró que “en ese boliche siempre les pegan a los chicos; siempre hay quilombo. Queremos que cierre definitivamente”.
Diego, uno de los hermanos de Sergio, compartió con TN el dramático “paso a paso” de la golpiza: “Primero lo sacaron del boliche de mala manera, doblándole el brazo. Entonces Sergio quiso volver a entrar, ya que su amigo estaba adentro. Ahí el patovica le pega y lo trata de reducir. Lo terminan tirando arriba del capó de un auto. Viene otro patovica más, le pegan varias piñas en la cabeza, como se ve en el video. Mi hermano trata de retroceder, pero uno le da una patada en la cabeza. Queda mareado. Viene otra persona más y le da una piña y finalmente queda tirado en el piso”.
En ese momento, el amigo de Sergio corrió a la vuelta, a avisarle a Ángel, el papá e Sergio, que estaba en su casa: “Llegué al boliche y estaba ahí, tirado e inconsciente. Tuve que llevarlo de urgencia al hospital”.
Según Diego, fue un hecho confuso. “Lo confundieron en una pelea adentro del boliche. En el video se ve cómo mi hermano no se defiende: trata de sacárselo de encima al patovica, pero vienen dos o tres más. Es abuso de poder y maltrato”, explicó.
Sergio Correa es obrero de la construcción y tiene 25 años.
“Mi hijo no tuvo nada que ver: nunca se pelea con nadie. Es trabajador y buen pibe. Ahora está luchando por su vida”, expresó, conmovido, el papá del joven.
Vecinos consultados por otros medios coincidieron en que Camelot -y en particular, sus patovicas- produce conflictos a menudo. ¿Por qué sigue funcionando?
En diálogo con este medio, Noelia, una de las hermanas de Sergio, dio su versión de lo que podría ser una relación “turbia” entre el municipio y el local: “Queremos y pedimos al municipio, al intendente Leonardo Nardini, que cierre ese lugar. No puede ser que un mafioso como es el dueño del boliche los maneje y compre con plata”.