
Poli presidió hoy, Jueves Santo, la Misa Crismal en la Catedral de Buenos Aires, donde invitó a los curas de esta ciudad a que “fijando la mirada en el Crisma que todos vamos a bendecir, y haciendo memoria agradecida de la ordenación, vivan la alegría de ser sacerdotes de Jesús”.
El arzobispo porteño concelebró la misa con los obispos auxiliares y el clero arquidiocesano.
En esa ocasión “renovó a los sacerdotes las promesas que hicieron al ordenarse, consagró el Santo Crisma y bendijo los óleos que se usarán durante el año en los sacramentos”, detalló la agencia católica AICA.
“Los sacerdotes no quedamos indiferentes si pensamos que nuestras manos fueron ungidas con óleo de alegría, para consagrar, bendecir, dispensar sus misericordias y celebrar los misterios de la salvación para todos los que desean encontrarse con Dios”, afirmó.