Recibirán el 50% de los aportes estatales. Los partidos políticos podrán recibir aportes privados y deberán bancarizar sus gastos. Los sindicatos no podrán aportar.
Tras cuatro meses de debates en los despachos, dos dictámenes de comisión y varias sesiones suspendidas, el Senado logró aprobar la ley que regula el financiamiento de las campañas políticas, autoriza a los candidatos a recibir aportes e empresas privadas pero los obliga a bancarizar los gastos.
Además, obliga a girar la mitad de los gastos en publicidad digital a medios de comunicación, un pedido de la Asociación de Entidades Periodísticas (Adepa) y la Cámara de Medios Digitales para compensar las pérdidas millonarias por la migración de la publicidad a motores de búsqueda como Google y Facebook.
El proyecto, que desde la semana próxima deberá debatir Diputados, fue aprobado con el 47 votos y un respaldo casi total de Cambiemos y Argentina Federal, el bloque de Miguel Pichetto, que aceptó reescribir los artículos polémicos para sumar a los más rebeldes. El principal fue reducir de 5% a 2% el aporte máximo que una empresa puede realizar a un candidato nacional.
Cambiemos logró impedir que los sindicatos figuren entre los posibles aportantes, como había logrado en el dictamen emitido en noviembre. Fue necesaria una votación en particular, en la que el peronismo se impuso por 25 a 23 pero por tratarse de una ley electoral cada artículo necesitaba el aval de 37 senadores, o sea la mitad más uno del recinto sin importar cuantas bancas ocupadas haya.
Ya habían quedado vacías las 9 del kirchnerismo, que como la sesión preparatoria de febrero, dedicó las primeras dos horas de la sesión a realizar discursos políticos en formato de “cuestiones de privilegio” y luego se fueron de la sesión.
“No se puede tratar una ley electoral en un año de elecciones”, gritó Marcelo Fuentes, jefe del bloque de Cristina Kirchner, quien sólo permaneció en su banca para escuchar a sus compañeros. “¿Y cuándo va a ser? Este es un año electoral y en las últimas campañas las rendición de cuentas no fueron aprobadas”, respondió con suavidad Luis Naidenoff, jefe del interbloque Cambiemos.
Los únicos dos votos en contra fueron de Fernando “Pino” Solanas y Magdalena Odarda, denominados progresistas. “Estamos privatizando la política”, protestó el cineasta.
fuente lapoliticaonline
