
La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo publicó hoy su segundo estudio sobre las perspectivas de la economía y las políticas públicas de Argentina. Se trata de un documento
de 150 páginas donde se abordan desafíos de mediano plazo para el país (su integración al mundo) pero también cuestiones inmediatas, como por ejemplo, la recuperación económica actual. Sobre esta última, el trabajo señala que el impacto de las políticas tanto fiscal como monetaria “ejercerán importantes efectos contractivos sobre el crecimiento, al menos hasta julio de 2019 en el caso de la política monetaria y hasta bien entrado 2020 en el caso de la política fiscal”.
Las proyecciones de la OCDE prevén un caída del PBI para este año de 1,5% y un alza de 2,3% para el próximo. Por su parte, el desempleo aumentará hasta 2020 (esperan 12% este año y 13% el próximo).

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes
Recibir newsletter
El organismo espera que el ritmo al que los precios suben ceda en los próximos meses. Aunque advierte que lo hará de manera gradual y que “Argentina tendrá que vivir con una inflación elevada durante algún tiempo”. Un análisis de la OCDE sugiere que cerca del 909% de la inflación mensual viene determinada por la inercia, sin tener en cuenta cambios en las políticas macroeconómicas y el precio del dólar. “Esto limita la curva posible de desinflación, incluso con la adopción de políticas restrictivas”.
Entre las principales conclusiones del informe se encuentran:
– “La economía está en recesión tras una fuerte reacción de los mercados a las vulnerabilidades existentes”.
– “Las políticas macroeconómicas respondieron rápidamente ante estos desafíos. Se espera que el déficit por cuenta corriente disminuya mientras que el potencial crecimiento de las exportaciones es considerable”.
– “Los riesgos están relacionados a los efectos contractivos de las políticas macroeconómicas y con factores externos. La confianza de los mercados podría tardar en volver más de lo previsto en caso de que aumente el efecto contractivo de las políticas macroeconómicas o si la volatilidad de los mercados sigue siendo elevada”.
– “Las próximas elecciones de octubre de 2019 generan incertidumbre sobre la continuidad de las reformas”.
– “Las reformas estructurales son clave para un mayor crecimiento. El Gobierno actual ha realizado esfuerzos considerables para crear las condiciones necesarias para un crecimiento sostenible Pero aún queda mucho para hacer”.
