
“Lo tuve al lado mío durmiendo conmigo toda la noche como si fuera un osito”, cuenta Altieri emocionado esta mañana en diálogo con Télam, mientras va camino a La Plata para reencontrarse con un amigo del Regimiento número 7, con quien combatió en las islas hace 37 años, y donde será recibido por autoridades de la ciudad.
Nunca pensé que lo iba a volver a tener así, junto a mí”
El ex combatiente, que vive en Lanús, venía luchando hace cuatro años para recuperar el casco, cuando un amigo le avisó hace pocos días que estaba en una subasta en internet en Londres.
Pudo reconocerlo a través de las fotos en las que se veía el agujero de la esquirla y la etiqueta que Altieri había puesto con su nombre y regimiento del lado de adentro del casco.
El casco estuvo en la subasta por última vez hasta hace unos días con una base de 10.500 libras (13 mil dólares) pero el dueño lo retiró y al día siguiente el ex combatiente recibió una llamada anónima diciendo que pronto se reuniría con el objeto.